Ha sido un enorme alivio. El pequeño Kenneth Howard, de tan solo 22 meses, que llevaba tres días desaparecido, ha sido encontrado sano y salvo por los equipos de rescate del estado de Kentucky.
La familia no había perdido la esperanza en ningún momento, pero las horas transcurridas empezaban a socavar su ánimo e incluso pensaban que podría haber sido secuestrado. Afortunadamente, todo se ha quedado en un tremendo susto y el niño tan solo presentaba síntomas de deshidratación. Enseguida fue trasladado en helicóptero a un hospital pediátrico donde será sometido a un reconocimiento médico.
A Kenneth se le perdió la pista cuando jugaba en el patio trasero de su casa. Desde entonces se montó un gran dispositivo de búsqueda, que incluyó agentes a caballo, drones y batidas de voluntarios. Tres días después, a apenas 500 metros de su casa, un hombre escuchó llorar un niño. Allí estaba. Sentado en una gran pendiente. Sin agua, sin comida, desorientado y sin saber regresar a su casa.
«Cuando me dijeron que lo habían encontrado durante un rato no me lo podía creer», comentó su padre a una televisión local visiblemente emocionado. «Ha sido difícil, muy difícil. Pero nunca me rendí porque tenía fe», dijo Tasha Howard, la madre del pequeño.
Los equipos de búsqueda se mostraron sorprendidos por la resistencia del pequeño, que ha pasado tres noches a la intemperie sin recursos y en un terreno nada fácil. «Este niño es un verdadero chico de montaña de Kentucky», comentó uno de ellos. El caso aún tiene que ser investigado. La Policía espera a que se reponga para entrevistarle y tratar de dilucidar cómo llegó al lugar en el que fue encontrado. Sea como fuere, sus familiares solo pueden pensar en la felicidad de abrazarle de nuevo.