Los métodos anticonceptivos son seguros, pero incluso los más seguros pueden fallar. Aquí listamos cuáles son los motivos que hacen que peligre su eficacia.
Caducidad: los condones y las pastillas tienen una fecha de caducidad. Si usas cualquiera de estos productos y está vencido, puede que se rompa o no sea eficaz.
Medicamentos: algunos fármacos pueden interactuar con las pastillas anticonceptivas, reduciendo o anulando su eficacia. Por esta razón, las pastillas deben ser recetadas por el ginecólogo y nunca autoadministradas.
No tomar los anticonceptivos: no hay que saltar las píldoras, ni siquiera las que funcionan como placebo. Si esto te sucede, debes consultar con el ginecólogo para que te indique como continuar.
Mala colocación: una mala colocación del preservativo, por ejemplo cuando queda con aire en el extremo, puede hacer que se rompa y se filtre el semen.


