La estrategia infantil para asumir el periodismo digital

Es un secreto a voces la expansión que está viviendo el pódcast. De pronto se ha insertado también en el mundo infantil. Una de sus nuevas tendencias es la del pódcast para niños. Esta herramienta puede atraer a muchos pequeños lectores, insertarlos poco a poco en el mundo de la comunicación e irlos preparando desde pequeños para interesarse en los acontecimientos que suceden a su alrededor a través de sus preferencias y gustos.

Si durante los confinamientos, muchos padres recurrieron a los pódcast para entretener a los más pequeños, con el fin de las restricciones, los datos que hasta el momento ha arrojado el consumo del pódcast por parte de niños no sólo no ha decrecido, sino que vive una auténtica explosión, al menos en Estados Unidos. Infinidad de iniciativas e inventivas suceden día a día que tienen mucho que ver en la formación individual a través de episodios que generan audiencias y llaman la atención.

Esto es debido a que se han introducido en ellos diversas fórmulas para involucrar a los infantes a partir de sus gustos y preferencias. Y ya sabemos que casi todas las tendencias suelen llegar más bien pronto que tarde al resto de países occidentales.

En América Latina, por ejemplo, algunos intentos ya son aplaudidos. Países como México, Colombia y Argentina ya han puesto a circular sus primeros intentos y pueden dar fe de la creatividad de sus realizados con independencia de la aceptación infantil. Los niños latinoamericanos poco a poco consumirán pódcast elaborados con sus propias realidades. Esto no solo será un despertar del valor local, sino una forma de involucrar a los consumidores en el mundo de cada país y conocer a sus voces, personajes y episodios fundamentales.

No sólo el consumo, sino la producción también aumenta. Los podcasts en la categoría de niños y familias han aumentado un 20 por ciento desde 2019, según el informe Spoken Word Audio Report de la NPR y Edison Research’s.

Las adaptaciones de pódcasts de exitosos programas infantiles están proliferando, y los estudios de cine y televisión se están involucrando más temprano que nunca para adquirir los derechos de pódcasts dirigidos a niños, según ha divulgado el diario norteamericano The Hollywood Reporter.

De que va a ser una tendencia creciente da cuenta el hecho de que, por ejemplo, Spotify ha lanzado una lista de programación infantil exclusiva, incluida una serie derivada del exitoso estreno en televisión de los episodios de un producto dirigido a niños en edad preescolar de 2 a 5 años.

GBH Kids está adaptando la caricatura de PBS Arthur (que emitió su último episodio el 21 de febrero después de 25 años) en un podcast con Gen-Z Media que presentará nuevas historias y juegos de este personaje.

A tener de los datos recogidos por The Hollywood Reporter, algunos estudios se están lanzando a comprar los derechos de propiedad intelectual antes incluso de que se haya emitido el primer pódcast de alguna serie dirigida a niños. Warner Bros ha optado por los derechos de televisión para un podcast llamado 20 Million Views.

Las principales redes de pódcast también se están involucrando. La red de podcasts de Amazon, Wondery, ha firmado acuerdos exclusivos de publicidad y licencia con Gen-Z Media y Tinkercast, además de implementar un nivel de suscripción solo para podcasts para niños.

En agosto, Netflix y Sony Pictures Animation adaptaron su película Vivo de 2021 al podcast The Vivo Songbook, que obtuvo una nominación de Ambie al mejor pódcast para niños. Apple Podcasts también lanzó una asociación con Common Sense Media en 2021 para seleccionar y recomendar una colección de podcasts apropiados para la familia.

Esto no es solo una innovación, sino una estrategia profesional que busca incidir en la formación del niño y acercarlo más al oficio de la comunicación social en tiempos de cambio que prometen llegar a las grandes audiencias de forma incisiva por parte de las nuevas generaciones que ellos representan.

Uno de los retos es que la publicidad que se inserte en estos pódcast debe estar dentro de lo que permite la ley, al dirigirse a menores, y el campo es menor, aunque, al igual que en la televisión, hay margen suficiente (juguetes, material escolar, ropa, alimentación, etc.) y que el pódcast, si se financia con publicidad, sea interesante desde un punto de vista económico, además de la venta de los derechos de adaptación, si es exitoso.