“Como la economía está un poco dura ahora los clientes están gritando”, dijo Marino Pérez, vendedor de libros en el “Paseo de la Lectura”, añadiendo que el flujo está un poco lento.
Al conversar con una madre identificada como Karina, que acudió a comprar los libros de sus hijos, dijo que “está haciendo su mayor esfuerzo” porque los precios están “asequibles pero fuertes”.
Especificó que el año pasado gastó aproximadamente dos mil pesos y ayer tenía contabilizado un gasto de al menos 3,500 pesos. Explicó que asistieron al lugar porque en otros establecimientos que habían visitado estaban más caros.
“Hay que hacer su rejuego, comprarlos usados porque no se puede así”, dijo.


