El Gobierno inició este miércoles en el municipio El Pino, de Dajabón, en el noroeste de la República Dominicana la matanza de cerdos afectados con la fiebre porcina africana, para evitar la propagación de esta enfermedad.
Una fuente dijo a un medio periodístico local que 24 cerdos ya fueron sacrificados y sepultados.
Edward Paulino, director regional de Ganadería, dijo que «se tomarán muestras preventivas a todos los cerdos en esta provincia, para descartar la presencia de la enfermedad en otros municipios de Dajabón».
“Estamos tratando de neutralizar lo más que se pueda el tránsito de animales que no tengan el diagnóstico negativo”, declaró.
INCERTIDUMBRE
Mientras las autoridades niegan que la enfermedad, detectada en el 2021, se haya salido de control, los recientes rebrotes sume a los pequeños y grandes criadores de cerdos en la incertidumbre.
La Federación Dominicana de Porcicultores (Fedoporc) informó que ya hay grandes granjas contaminadas con la enfermedad en Moca, San Francisco de Macorís y La Vega.
Ante esa realidad, el ministro de Agricultura, Limber Cruz, aseguró que más del 95 % de los casos detectados son en granjas de traspatio. «Uno no puede evitar que un día te caiga (peste porcina) en una granja importante, pero no ha caído en la primera granja que tenga un sistema de bioseguridad», dijo.
De su lado, los grandes productores de cerdo denunciaron que la falta de compensaciones económicas por la matanza de sus cerdos los ha sumido en una crisis.
«Ahora mismo, la mayoría de nosotros está en pánico por la peste porcina africana», expresó el presidente de la Fedoporc, Miguel Ángel Olivo.