¿Alguna vez te ha dado por pensar que el cargador tiene fecha de caducidad? Aunque puede sonar extraño, estos pequeños aparatos electrónicos que usamos a diario no están pensados para durar toda la vida y, al igual que otros dispositivos, tienen una vida útil limitada. Por si no lo sabías, los cargadores esconden una pista en forma de símbolo que indica hasta cuándo se recomienda utilizarlo de forma segura.
En muchos cargadores, esta información viene grabada en el propio dispositivo junto a otros símbolos de certificación y, como si de un alimento se tratase, con el paso del tiempo los componentes de un cargador se desgastan y su rendimiento puede llegar a empeorar. Por lo tanto, esto significa que la carga es más lenta y que el accesorio se vuelve menos seguro, aumentando el riesgo de fallos eléctricos o sobrecalentamientos.
Pero, ¿cómo podemos saber si nuestro cargador ha caducado? Para salir de dudas, nos tenemos que fijar en los símbolos grabados en la carcasa, por ejemplo, como se puede observar en la imagen de abajo, mi cargador del portátil tiene un número dentro de un círculo con flechas —similar a los de reciclaje—. Por lo tanto, el número diez significa cuántos años de uso recomendado tiene el cargador desde su fabricación, significando que lo puedo emplear durante los próximos diez años de forma segura.
Llegada la fecha vendida, aunque el cargador sigue funcionando, la seguridad y la eficacia pueden disminuir. Además, con el tiempo, los materiales pueden degradarse y aumentar el riesgo de fallos, incluyendo la posibilidad de que se produzca un cortocircuito, por lo que no es lo más aconsejable mantenerlo en funcionamiento mucho más allá de su vida útil estimada.
Otros símbolos a tener en cuenta de tu cargador
Cada uno de los símbolos cumple una función importante en materia de seguridad, compatibilidad o durabilidad. Por ello, saber el significado de cada uno de ellos puede ayudarnos a usar el dispositivo de forma segura:
- Tensión y corriente: Este dato suele venir acompañados de las palabras Input (indica voltaje y frecuencia que el cargador puede recibir) y Output (muestra la energía que entrega el dispositivo). Para diferenciar entre los tipos de corriente, se utilizan dos símbolos: el signo ~ para la corriente alterna (AC) y el símbolo ⎓ para la corriente continua (DC).
- Icono con forma de casa: Significa que está pensado para utilizarse solo en interiores, y no al aire libre o en entornos húmedos.
- Cubo de basura tachado: Indica que el cargador no debe tirarse junto a los residuos domésticos, ya que se trata de un residuo electrónico y debe depositarse en un punto limpio o contenedor específico para su correcto reciclaje.
- Elementos de certificación: Estos aseguran que cumple las normas de seguridad europeas. En concreto, el símbolo de CE confirma que cumple los estándares europeos.
- Cuadrado dentro de otro cuadrado: Significa que el cargador es de Clase II y que cuenta con doble aislamiento eléctrico, lo que ofrece una mayor protección contra las descargas. En cambio, si solo hay un cuadrado, quiere decir que es de Clase I y requiere de toma de tierra. Por su parte, si se muestran tres líneas horizontales, quiere decir que es de Clase III y que funciona con tensión muy baja.
- Otras letras y números: En algunos cargadores se incluyen unos símbolos relacionados con la eficiencia energética como VI, o un pequeño termómetro que señala la temperatura máxima que se recomienda para su funcionamiento seguro.


