Al menos 80 presos políticos fueron excarcelados el domingo en Venezuela, donde un proceso de liberación de detenidos avanza a cuentagotas bajo la presión de Washington tras la caída de Nicolás Maduro, informó la oenegé Foro Penal.
El gobierno de Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Maduro en una operación militar estadounidense el 3 de enero, prometió un «número importante» de liberaciones.
La oposición y oenegés defensoras de derechos humanos denuncian, no obstante, lentitud en el proceso. Familiares aguardan a las afueras de los penales y pasan la noche a la intemperie con la esperanza de ver a sus seres queridos salir de los calabozos.
«Al menos 80 presos políticos que estamos verificando han sido excarcelados el día de hoy (domingo) en todo el país. Probablemente se producen más excarcelaciones», escribió el director de Foro Penal, Alfredo Romero, en la red social X.
El abogado Gonzalo Himiob, también de Foro Penal, precisó que las excarcelaciones se produjeron durante la madrugada. «Este número aún no es definitivo y puede aumentar a medida que hagamos más verificaciones«, agregó en X.
Gobierno contabilizan 626
El gobierno venezolano contabiliza 626 excarcelaciones desde diciembre, cifra que pedirá verificar al alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, dijo Rodríguez el viernes.
El total oficial contrasta con reportes de oenegés. Foro Penal contabiliza cerca de la mitad desde en el mismo periodo.
Rodríguez, quien gobierna de forma temporal, dio un giro en la maltrecha relación entre Caracas y Washington.
El sábado, la mandataria interina llamó a «alcanzar acuerdos» con la oposición para lograr la «paz» en el país, que Estados Unidos dice controlar tras la incursión militar que depuso a Maduro.
Maduro y su esposa Cilia Flores se enfrentan a un juicio en Nueva York por narcotráfico.
Venezuela ha vivido años de un férreo control estatal.
Las protestas espontáneas contra la cuestionada reelección de Maduro en 2024 terminaron en represión y el arresto de más de 2.000 personas en 48 horas. Además, rige un estado de conmoción que castiga con prisión a quien apoye el ataque estadounidense.


