Más de 20,000 personas fueron evacuadas de manera preventiva a causa del terremoto de magnitud 5.5 que sacudió el lunes la provincia china de Gansu, en el suroeste del país. Aunque el sismo no provocó daños de gran magnitud, sí afectó a un número de viviendas aún por determinar.
El sismo se registró en el condado de Diebu, perteneciente a la prefectura autónoma tibetana de Gannan, a las 2:56 de la tarde, hora local (6:56 de la mañana, GMT), a una profundidad de 10 kilómetros.
El epicentro se localizó en las coordenadas 34.06 grados de latitud norte y 103.25 grados de longitud este, según informó el Centro de Redes Sismológicas de China.
Las primeras inspecciones realizadas tras el temblor revelaron la aparición de grietas en varios edificios, por lo que las autoridades organizaron el realojo temporal de los residentes que habitan en zonas de mayor riesgo, mientras se evalúa el alcance total de los daños. Así lo indicaron fuentes locales citadas por la agencia estatal Xinhua.
De acuerdo con las mismas autoridades, los suministros de energía eléctrica, agua potable y los sistemas de comunicación no resultaron afectados por el movimiento telúrico.
Operativos de Emergencia
A la zona impactada se desplazaron alrededor de 350 integrantes de equipos de emergencia, rescate y técnicos especializados en prevención de desastres. Paralelamente, los organismos estatales de gestión de emergencias activaron el nivel IV de respuesta, correspondiente a incidentes de impacto moderado.
Usuarios de redes sociales en localidades cercanas informaron haber sentido el temblor, aunque hasta el momento no se han difundido imágenes que evidencien daños significativos.
La provincia de Gansu se sitúa en una de las regiones con mayor actividad sísmica de China, debido a la fricción entre las placas tectónicas euroasiática e india, especialmente en áreas cercanas al Himalaya y la meseta tibetana.
El oeste del país, que incluye regiones como Xinjiang, Qinghai y el Tíbet, registra con frecuencia sismos de magnitud media, cuyo impacto suele ser limitado debido a la baja densidad de población en amplias zonas montañosas.
Terremoto de 6.2
En diciembre de 2023, un terremoto de magnitud 6.2 que afectó a Gansu y a la vecina provincia de Qinghai dejó más de 150 fallecidos y cuantiosos daños materiales, convirtiéndose en uno de los seísmos más mortíferos registrados en China en los últimos años.


