El papa León XIV instó este domingo a los fieles a que en el tiempo de Cuaresma, el periodo que precede a la Semana Santa, den espacio al silencio y apaguen un poco la televisión y el teléfono y dediquen tiempo a los ancianos y más necesitados.
León XIV aseguró durante el rezo del ángelus en la plaza de San Pedro que estos actos de penitencia «lejos de empobrecer nuestra humanidad, la enriquece, purificándola y fortaleciéndola en su camino hacia un horizonte».
Por ello, instó a los católicos a que «junto con la oración y las obras de misericordia» den «espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio y los teléfonos móviles».
Asimismo pidió: «escuchémonos unos a otros, en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades. Dediquemos tiempo a los que están solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos».
También indicó a los católicos que renuncien a lo superfluo y compartan «lo que ahorramos con quienes carecen de lo necesario».
El papa empieza sus ejercicios espirituales
- Desde esta tarde hasta el próximo viernes 27 de febrero, el papa comenzará la semana de ejercicios espirituales con toda la Curia Romana y se suspenden todos los compromisos públicos, incluida la audiencia del miércoles.
- León XIV, junto con miembros de la Curia Romana, participará en los ejercicios espirituales que se celebrarán cada día la Capilla Paulina del palacio apostólico y será el obispo de Trondheim, Noruega, Erik Varden, un monje trapense, quien dirigirá estas meditaciones sobre el tema «Iluminados por una gloria oculta».
- El retiro espiritual de una semana para la Curia Romana fue establecido en 1929 por el papa Pío XI con la encíclica Mens Nostra, y Francisco durante varios años llevó a toda la Curia fuera de Roma para celebrarlo.
La cuaresma
Este 18 de febrero, con la celebración del Miércoles de Ceniza, la Iglesia católica da inicio al tiempo litúrgico de la Cuaresma, un período de 40 días dedicado a la reflexión, el ayuno y la preparación espiritual para la Semana Santa.
Durante las eucaristías de este día, los fieles reciben la imposición de la ceniza en la frente, un símbolo de conversión y recordatorio de la fragilidad humana, acompañado de la frase «polvo eres y en polvo te convertirás».
La ceniza se obtiene de la quema de las palmas que los católicos llevan a las iglesias y procesiones el Domingo de Ramos que marca el inicio de la Semana Santa.


