Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santo Domingo. La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, afirmó que el combate efectivo contra la criminalidad en la República Dominicana requiere abandonar el enfoque tradicional de investigar “caso a caso” y asumir una estrategia centrada en la lógica de la economía del crimen, basada en el análisis de los mercados criminales.
Al dictar la conferencia inaugural del Primer Simposio Internacional de Investigación Criminal, cuyo acto de apertura estuvo encabezado por el presidente Luis Abinader, Reynoso explicó que el delito funciona bajo principios económicos similares a los de cualquier mercado formal, particularmente bajo la regla de oferta y demanda.
“Siempre será mucho más difícil ser efectivos si trabajamos delito por delito, sin entender qué mercado lo sostiene”, sostuvo.
Reynoso señaló que toda manifestación criminal responde a una dinámica económica: si existe demanda, habrá oferta; si aumenta la demanda, crece la oferta; y si hay escasez, suben los precios. Esa misma lógica, indicó, rige para el tráfico de armas, el microtráfico, el robo de celulares, motocicletas y hasta la sustracción de metales y medidores eléctricos.
Explicó que muchas agencias cometen el error de investigar hechos aislados sin vincularlos con la estructura que los financia y los articula.
“Cuando vemos un homicidio por conflictividad social, pocas veces preguntamos: ¿cómo llegó el arma? Detrás hubo un mercado criminal, posiblemente tráfico internacional y actos de corrupción”, ejemplificó.
Celulares y motocicletas: los robos de mayor impacto
La procuradora reveló que el 36 % de los robos registrados en el país corresponden a teléfonos celulares, mientras que más del 90 % de los robos de vehículos son motocicletas.
Advirtió que ambos casos deben analizarse como mercados criminales estructurados y no como simples hechos individuales.
En el caso de los celulares, explicó que se trata de un “activo líquido”: fácil de sustraer, fácil de revender y con múltiples usos ilícitos posteriores, como estafas, robos de identidad y comunicaciones desde centros penitenciarios.
Además, señaló que las plataformas digitales y el uso de criptomonedas han ampliado el alcance de estos mercados, permitiendo que un teléfono robado en el Distrito Nacional pueda ser vendido en otra provincia o incluso fuera del país, dificultando la trazabilidad de la investigación.
Respecto a las motocicletas, indicó que no solo constituyen el principal objeto de robo, sino que también son herramientas para la comisión de otros delitos, como atracos, sicariatos y distribución de drogas.
“Un motor no es solo un motor; impacta la seguridad ciudadana en múltiples dimensiones”, enfatizó.
Reynoso insistió en que las organizaciones criminales no se debilitan arrestando miembros aislados, ya que estos pueden ser fácilmente sustituidos.
“La forma eficiente de combatirlas es atacando sus finanzas”, afirmó, al tiempo que exhortó a aplicar con mayor rigurosidad la Ley de Lavado de Activos, recordando que esta sanciona no solo a quien posee los fondos ilícitos, sino también a quien los organiza, transfiere, distribuye o convierte.
También alertó sobre la figura de la “ignorancia deliberada”, cuando una persona alega desconocer el origen ilícito de bienes pese a que las circunstancias objetivas evidencian lo contrario.
La magistrada llamó a fiscales e investigadores a conocer las dinámicas propias de sus jurisdicciones, ya que, dijo, la economía del crimen no funciona igual en todas las regiones del país.
Exhortó a identificar quién sustrae, quién compra, quién revende y cuál es el destino final de los bienes robados, con el objetivo de desmantelar la estructura completa del mercado criminal.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el acto inaugural del simposio, que reunió a autoridades nacionales e internacionales para debatir sobre innovación y ciencia aplicada a la investigación criminal.
La publicación Yeni Berenice Reynoso insta a combatir el delito desde la lógica de la economía del crimen apareció primero en El Día.


