Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santo Domingo.-En medio de la prisa, propuestas como ‘Luna Wesak’ emergen como una pausa necesaria.
Más que un evento, esta iniciativa global se presenta como una experiencia compartida que invita a reconectar con el equilibrio interno a través del sonido, la escucha y la presencia.
El próximo 1 de mayo a las 7:00 de noche, Casa Holos se suma a esta celebración internacional, donde se realizarán baños de gong guiados por un grupo de facilitadores que integran distintas disciplinas del bienestar y la conciencia.

Pausa y escucha
La jornada será conducida por Rafael Álvarez, Sandino Grullón, Geo Ripley y Maribel Celis, quienes destacan que esta experiencia plantea un gesto simple, pero poderoso: “Pausar, escuchar y sentir”. Indican que a través del sonido del gong, se abre una posibilidad de reconectar con uno mismo y con los demás, recordando que, incluso en la diversidad, existe una frecuencia común capaz de unir.
Luna Wesak se inspira en la festividad budista de Wesak, que conmemora el nacimiento, iluminación y muerte de Siddhartha Gautama, y que cada año reúne a millones de personas durante la luna llena de mayo. Esta fecha, reconocida oficialmente por las Naciones Unidas desde 1999, simboliza valores universales como la paz, la compasión y la comprensión profunda de la vida.
A partir de esa tradición, surge esta propuesta contemporánea que traslada el sentido espiritual de la celebración hacia una práctica accesible: hacer sonar el gong de manera simultánea en distintas partes del mundo. Así, se crea una red de experiencias sincronizadas que trascienden lo individual para convertirse en un acto colectivo de conexión.

El poder del sonido
Rafael Álvarez explica que el baño de gong, eje central de la actividad, es una práctica terapéutica que utiliza la vibración sonora para inducir estados de relajación profunda. A través de frecuencias envolventes, el sistema nervioso reduce su ritmo, facilitando procesos de descanso, claridad mental e integración emocional.
Afirma que, más allá de lo sensorial, esta experiencia adquiere un significado ampliado durante Luna Wesak: cada participante no sólo se conecta consigo mismo, sino también con una comunidad global que comparte la misma intención, “es una forma de meditación colectiva donde el sonido actúa como lenguaje común”.

Una red global
Desde su primera edición en 2023, Luna Wesak ha evolucionado de manera significativa.
Álvarez indica: “Lo que inició como una iniciativa con 145 baños de gong en 85 ciudades de 16 países, hoy se expande a más de 200 encuentros en todo el mundo, consolidando una red que promueve la cooperación, calma y conciencia compartida”.
Invitación
— A detenerse
En República Dominicana, el encuentro en @casaholos se proyecta como un espacio inclusivo, abierto a todos los interesados en vivir una experiencia de introspección y conexión, no requiere experiencia previa, sólo disposición a estar presente.
La publicación El sonido une al mundo en experiencia colectiva apareció primero en El Día.


