Varios senadores republicanos aliados del presidente, Donald Trump, expresaron su rechazo al borrador de acuerdo de paz que Estados Unidos e Irán están a punto de cerrar este domingo y que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento de sanciones y la descongelación de fondos iraníes.
Según filtraciones a la prensa, el acuerdo no contemplaría limitar el programa nuclear de Teherán, sino establecer una prórroga de 60 días del alto el fuego vigente para negociar una salida al contencioso nuclear.
Legisladores republicano criticaron las concesiones de Estados Unidos y cuestionaron la justificación de haber lanzado en febrero la ofensiva militar denominada ‘Furia Épica’ contra la República Islámica, si el régimen termina aparentemente fortalecido.
«Si el resultado de todo esto es un régimen iraní, todavía dirigido por islamistas que gritan ‘muerte a Estados Unidos’, que ahora recibe miles de millones de dólares, que puede enriquecer uranio y desarrollar armas nucleares, y que tiene el control efectivo del estrecho de Ormuz, entonces ese resultado sería un error desastroso«, declaró Ted Cruz, de Texas.
Lindsey Graham, de Carolina del Sur y muy cercano a Trump, opinó que un acuerdo como el que se está planteando demostraría que Irán es capaz de ‘aterrorizar’ cuando quiera el estrecho de Ormuz, lo que supone un ‘cambio importante’ en el equilibrio de poder en la región y, con el tiempo, se convertirá en una pesadilla para Israel.
«Además, si estas percepciones son correctas, uno se pregunta por qué empezó la guerra«, añadió.
También Roger Wicker, republicano por Misisipi y presidente del comité sobre Fuerzas Armadas del Senado, advirtió de que el acuerdo sería un ‘desastre’ y que ‘¡Todo lo logrado por la Operación Furia Épica habría sido en vano!’.
Mike Pompeo, quien fuera secretario de Estado durante el primer mandato de Trump, arremetió contra el borrador de acuerdo asegurando que es similar al pacto nuclear que se cerró en 2015 bajo la Administración de Barack Obama y del que Trump se salió al llegar a la Casa Blanca.
Posición oficial de Donald Trump y aliados sobre las negociaciones
Pompeo opinó que las condiciones que debe haber en un acuerdo con Irán son ‘sencillas’: ‘Abran el maldito estrecho. Impidan que Irán acceda a financiación. Eliminen la capacidad iraní para que pueda amenazar a nuestros aliados. Ya es hora’.
El propio Trump se defendió en una publicación de su red Truth Social este domingo en la que afirmó que las negociaciones ‘avanzan de manera constructiva’ pero que no hay prisas para cerrar un acuerdo, dado que quiere garantizar que sea un buen trato.
Además, negó las comparaciones con el acuerdo de Obama: ‘No ocurrirá lo mismo ¡De hecho, será todo lo contrario!’, dijo.
El secretario de Estado, Marco Rubio, de viaje oficial en la India, también salió en defensa del borrador y tachó de ‘absurdo’ creer que la Administración de Trump aceptará un acuerdo que fortalezca las capacidades nucleares iraníes.
«La idea de que el presidente, después de todo lo que ha demostrado, vaya a aceptar un acuerdo que al final termine poniendo a Irán en una posición más fuerte en cuanto a sus ambiciones nucleares es absurda. Eso simplemente no va a suceder», declaró.


