Un amplio despliegue policial se mantiene en varias áreas cercanas a la capital de Panamá en busca de decenas de reos fugados de una cárcel, de los cuales 10 fueron capturados en las últimas horas, en un suceso inédito en este país por su magnitud que dejó, además, tres reos muertos y varios heridos, entre ellos custodios.
La Policía Nacional informó este miércoles de la recaptura de 133 de los 195 reclusos que se fugaron el pasado lunes de la cárcel La Joyita, un penal de máxima y mediana seguridad, incluidos 10 detenidos en las últimas horas.
«Las unidades policiales han coordinado férreos patrullajes, puntos de control y acciones de inteligencia para identificar la búsqueda y garantizar la recaptura de los evadidos», indicó la misiva oficial.
Los medios panameños recogen historias asombrosas sobre las capturas, como una registrada mientras el evadido hacía fila en un restaurante de comida rápida, o la de otro cuando caminaba tranquilamente por una estación del metro de la capital.
No están claras las circunstancias en las que tuvo lugar esta fuga masiva, la más grave ocurrida en Panamá, durante la cual murieron tres reos y resultaron heridos otros seis presos y tres custodios, según la información oficial.
Este miércoles la Policía Nacional informó que el comisario Basilio Sánchez fue designado como nuevo director nacional de Seguridad Penitenciaria, en lo que es el primer cargo afectado por la fuga.
Realizan requisa
La institución de seguridad dijo además que se realiza una «requisa minuciosa» en todos los pabellones de los centros penitenciarios, que suman más de una docena en Panamá y están signados por la sobrepoblación y hacinamiento.
Por su parte, el Ministerio Público (MP, Fiscalía) informó de que en una audiencia múltiple prevista este miércoles acusará del delito de evasión a 73 reos recapturados.
La Fiscalía dijo que mantiene más de quince investigaciones en curso por la fuga masiva, cuyos aprehendidos serán presentados igualmente ante los tribunales, sin dar más precisiones.
La fuga se produjo luego de que las autoridades penitenciarias, tras una situación de «alerta», hicieran el traslado de un grupo de reos de «alto perfil» (peligrosidad) desde La Joyita hacia un penal en la provincia de Chiriquí, cerca a la frontera con Costa Rica, aunque las autoridades no han precisado si esto originó el incidente.
Hasta ahora, las autoridades carcelarias se han limitado a indicar que investigan la causa por la que esta situación escaló a un nivel crítico y también la responsabilidad del personal que estaba a cargo de la seguridad del penal cuando se generaron los incidentes que derivaron en la fuga de los casi 200 presos.


