En su partido cien con Francia, Kylian Mbappé se mostró otra vez insaciable al anotar su segundo doblete seguido en la victoria 3-0 ante Irak en un lunes lluvioso en Filadelfia, donde los Bleus se clasificaron a los dieciseisavos de final del Mundial.
El juego en el estadio Lincoln Financial Field, colmado por 68.324 espectadores, estuvo marcado por una suspensión de más de dos horas debido a una alerta por tormenta severa en esta ciudad del este de Estados Unidos.
A pesar del mal clima, el capitán galo (14′, 54′) ratificó que la Copa del Mundo le sienta muy bien: ya lleva 16 anotaciones en tres ediciones de la mayor pasarela del fútbol, dos tantos menos que el máximo artillero histórico de la competición, Lionel Messi.
A dos días de cumplir 39 años, el astro de la Albiceleste se desprendió este lunes del alemán Miroslav Klose, ya retirado y que mantenía el prestigioso récord desde Brasil 2014 con 16 dianas, alcanzadas ahora por Mbappé.
La Pulga entró en la historia con un doblete en la victoria 2-0 ante Austria en Arlington, Texas. Por ahora resiste ante su excompañero en el PSG, quien está a tiro de su marca pese a haber disputado doce partidos menos (28 contra 16).
– Ofensiva engranada –
Mbappé abrió la cuenta con un furioso zurdazo, más de veinte minutos antes de que cayeran las primeras gotas de lluvia que obligaron a la suspensión temporal del partido, correspondiente a la segunda jornada del Grupo I.
El astro del Real Madrid, de 27 años, confirmó así su buen arranque en Norteamérica, donde se estrenó con un doblete demoledor en la victoria 3-1 ante Senegal el martes en Nueva Jersey.
Y además, al liderar una envidiable ofensiva que luce cada vez más engranada, ratificó el favoritismo del equipo de Didier Deschamps para levantar su tercer trofeo, tras los conquistados en 1998 y 2018.
En el partido cien con su país, con el que debutó en marzo de 2017, Mbappé tejió una buena sociedad con Michael Olise, quien lo asistió para el tanto e intercambió constantemente posiciones con Ousmane Dembélé.
El diamante del Bayern Munich osciló entre la banda izquierda y el centro del campo, desde donde pudo manejar los hilos de Francia como si fuera un 10, la posición en la que empezó a jugar fútbol.
En el segundo tiempo, sin embargo, Dembélé asumió más protagonismo y brindó su primera asistencia en Estados Unidos, aprovechando un fulminante error en salida del portero iraquí Ahmed Basil.
Su capitán se limitó a empujar el balón y complicar la supervivencia de Irak, colista de la zona sin unidades tras caer en el debut ante la Noruega de Erling Haaland (4-1).
–Dembélé se bautiza –
El entrenador de los Leones de Mesopotamia, el australiano Graham Arnold, había bromeado la víspera sobre la necesidad de jugar con tres porteros para poder neutralizar a la insaciable ofensiva francesa.
Pero quizás ni eso hubiera bastado para mantener en pie a los iraquíes, muy inferiores aunque voluntariosos, en su primera Copa del Mundo en cuatro décadas.
Como si la magia de Mbappé no bastara, Irak tuvo que lidiar con un bautizo glorioso para el Mosquito (66′). El Balón de Oro 2025 anotó su primer gol en su tercera participación en un Mundial con un derechazo cruzado dentro del área tras una asistencia de Olise.
Con el deber cumplido, la pareja dejó el campo inmediatamente después del 3-0 para dar paso a otras dos fieras, Rayan Cherki y Désiré Doué, más compasivos con unos iraquíes que se jugarán la vida el viernes ante Senegal en Toronto.
- El mismo día, Francia cerrará la primera fase en Foxborough, cerca de Boston, en un duelo con promesa de gol, y quizás de un nuevo récord: Mbappé vs Haaland.
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