A día de hoy parece imposible imaginar un mundo sin internet, ya que en apenas 30 años se ha convertido en la base sobre la que funcionan las comunicaciones, los pagos, el transporte y una gran parte de los servicios que utilizamos cada día. Es cierto que una caída masiva de internet en todo el mundo es muy poco probable, porque no es un sistema que pueda apagarse de golpe.
Está formado por miles de redes, proveedores, centros de datos y elementos como cables submarinos conectados entre sí. Sin embargo, los expertos de Panda Security se hacen y responden a la pregunta de ¿qué pasaría si internet se cayera en todo el mundo?
Adiós a la vida como la conocemos
Explican que, de darse ese escenario, los efectos se notarán casi al instante. Lo primero sería el no poder utilizar aplicaciones como WhatsApp, consultar otras redes, ver plataformas de streaming o trabajar con todo tipo de plataformas digitales. Los comercios no podrían aceptar pagos con tarjeta, ni tampoco funcionaría la compra por internet o hacer gestiones bancarias, entre otras.
Las empresas serían un caos, ya que perderían el acceso al correo electrónico, a documentos, a chats entre empleados, proveedores, y la gran mayoría no podría trabajar al necesitar comunicarse constantemente con servidores externos. También sería muy preocupante lo que ocurriría con sectores esenciales como aeropuertos, hospitales, redes de transporte o compañías energéticas. Todos ellos tienen sistemas de respaldo para funcionar por un tiempo.
Eso sí, una caída prolongada provocaría problemas de coordinación en muchos de los servicios, dando lugar a retrasos o problemas operativos. Según explica Hervé Lambert, responsable global de operaciones de consumo de Panda Security, la mayoría de servicios digitales están conectados entre sí, por lo que cuando una parte deja de funcionar, el resto, poco a poco, empieza a verse afectado.
Lo ‘curioso’ de los ciberatques
Mencionan además lo que ocurriría en el ámbito de la ciberseguridad, algo curioso. Muchos ciberataques perderían eficacia al no poder establecer comunicación con sus servidores, pero otros programas maliciosos podrían seguir activos dentro de redes locales y volver a actuar cuando regresara la conexión. Algunos códigos maliciosos están diseñados para continuar funcionando incluso sin conexión permanente a internet.
También dejan claro que recuperar el internet no supondría la vuelta a la normalidad de forma inmediata porque millones de dispositivos intentarían conectarse al mismo tiempo, lo que podría dar lugar a problemas e incidencias. Añadido a esto, tanto empresas como los diferentes organismos tendrían que verificar que no han sufrido pérdida de datos y que todos sus sistemas vuelven a funcionar bien y de forma segura, algo que llevaría un tiempo.


