El presidente estadounidense, Donald Trump, protagonista de una polémica durante el Mundial 2026, debe entregar el domingo el trofeo al vencedor de la final España-Argentina cerca de Nueva York, junto al presidente de la FIFA.
El último encuentro se disputará en el MetLife Stadium en East Rutherford y será el primero del torneo coorganizado por Canadá, Estados Unidos y México al que asista Trump.
Pero pese a haberse mantenido alejado de los terrenos de juego, el presidente estadounidense provocó una polémica cuando confirmó que llamó a su amigo y presidente de la FIFA, el italosuizo Gianni Infantino, para pedir que se anulara la cartulina roja infligida a un jugador del Team USA, Folarin Balogun.
Esa decisión permitió al atacante disputar el partido contra Bélgica en octavos de final, finalmente ganado 4-1 por Bélgica.
Pese a un aluvión de críticas que ponían en duda la equidad de la competencia, el presidente estadounidense consideró que el Mundial 2026 «ha sido quizás el evento deportivo más exitoso de la historia».
«Ha sido increíble», se alegró Trump el viernes durante una recepción de la FIFA en la Trump Tower, en Nueva York.
También afirmó que el Mundial ha contribuido a popularizar el «soccer» en Estados Unidos, donde el béisbol, el básquetbol y el fútbol americano se mantienen como los deportes más seguidos.
«Se ha demostrado que somos un país de fútbol y creo que se va a mantener», aseguró Trump.
El domingo también se espera la presencia en el palco de la primera dama Melania Trump.
Exclusión aérea
Si bien el presidente argentino Javier Milei ha renunciado a asistir por superstición, el presidente del gobierno español Pedro Sánchez y la familia real del país ibérico presenciarán la final, pese a las críticas de Donald Trump, que reprocha a España no haber ofrecido ayuda en la guerra contra Irán.
- También en tensión con Washington, los dirigentes de los países coanfitriones, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, estarán presentes en el estadio.
Trump ha amenazado con imponer nuevos aranceles a Canadá, al que acusa de «negligencia deliberada» debido a los incendios forestales que han provocado la llegada de humo y cenizas hasta Estados Unidos, un hecho que genera dudas sobre la calidad del aire que será respirado durante la final del Mundial, en un estadio a cielo abierto.
Nueva York empieza a despejarse de contaminación atmosférica a 48 horas de la final
Las relaciones también se mantienen tensas con México debido a la represión contra la inmigración por parte de la adminsitración estadounidense, que amenaza con intervenir militarmente contra los narcotraficantes en México.
El último encuentro entre los dirigentes estadounidense, canadiense y mexicano se dio durante el sorteo del Mundial, en diciembre de 2025 en Washington.
El domingo, Trump llegará en avión desde su campo de golf de Nueva Jersey, y se aplicará una exclusión aérea alrededor del estadio.
En una final de un Mundial, lo lógico es que el fútbol esté en el centro de atención, pero el presidente podría tratar de acaparar los focos.
El año pasado, luego de entregar el trofeo del nuevo Mundial de Clubes en el mismo estadio East Rutherford a los jugadores del Chelsea, su presencia en el podio durante las celebraciones de los jugadores ya fue sorprendente.
El presidente republicano, que ha recibido a Gianni Infantino en numerosas ocasiones desde su regreso al poder en enero de 2025, ha presumido en numerosas ocasiones de haber recibido la organización de este Mundial de fútbol y de los Juegos Olímpicos de Los Angeles 2028 durante su primer mandato.
El viernes evocó con tono bromista su deseo de ver a Estados Unidos celebrando un Mundial junto a China.
«Esta vez, dejaremos de lado a México y Canadá«, lanzó.


