El Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS, por sus siglas) es el centro nacional de supercomputación en España que está especializado en la computación de altas prestaciones (HPC) y gestiona el superordenador MareNostrum. Dicho centro está al servicio de la comunidad científica internacional y de la industria que requieran servicios de HPC, además, desde su creación hace más de 15 años, ha desarrollado un papel activo en fomentar la computación de altas prestaciones en España y Europa como una herramienta esencial para la competitividad internacional en ciencia e ingeniería.
La actividad de BSC-CNS se centra en las áreas de las ciencias computacionales, las ciencias de la vida, las ciencias de la tierra, las aplicaciones computacionales en ciencia e ingeniería, ciencias sociales y humanidades computacionales. Además, para desarrollar este trabajo, el centro colabora en programas de financiación de la Unión Europea, convocatorias públicas de investigación nacionales y catalanas, además de colaborar con empresas líderes del sector.
En este contexto, el BSC-CNS ha dado a conocer en un comunicado oficial que participa en 21 proyectos de investigación dotados con más de 21 millones de euros que emplean la supercomputación para predecir, anticipar y combatir los efectos de fenómenos climáticos extremos, como incendios, sequías, olas de calor e inundaciones.
Acorde a la información compartida, dichas iniciativas pretenden transformar el conocimiento científico en alertas tempranas, mapas de riesgo y herramientas de adaptación operativa para administraciones y empresas. Además, al estar destinadas para anticipar los impactos de los fenómenos climáticos, contribuyen a prevenir riesgos y acelerar la adaptación al cambio climático.
¿Cuáles son los programas en los que participa el BSC-CNS?
Los proyectos del BSC-CNS abarcan desde el desarrollo de herramientas para predecir incendios y otros fenómenos extremos mediante simulaciones e inteligencia artificial hasta el análisis del impacto del cambio climático sobre las infraestructuras energéticas.
Además, el centro participa en iniciativas que utilizan gemelos digitales de la Tierra para anticipar desastres naturales, investiga los efectos de la contaminación y el cambio climático en las regiones polares, e incluso estudia cómo las olas de calor, las sequías, las inundaciones o el humo de los incendios influyen en la salud pública.
Por otro lado, a escala local, analiza el impacto del cambio climático en la población catalana, con especial atención a la salud mental y a la identificación de los colectivos más vulnerables.
MareNostrum 5 es esencial para estas iniciativas
La supercomputación es el elemento que conecta todas estas investigaciones al permitir procesar enormes volúmenes de datos meteorológicos, ambientales y climáticos para ejecutar simulaciones de alta precisión.
Gracias a infraestructuras como MareNostrum 5, el BSC puede anticipar la evolución de fenómenos extremos, evaluar su impacto sobre la población y las infraestructuras y desarrollar herramientas que ayuden a mejorar la prevención, la adaptación y la resiliencia frente al cambio climático.


