El cohete New Glenn de Blue Origin explotó durante una prueba de encendido estático a finales de mayo. La explosión creó una enorme bola de fuego en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos), se produjo en una maniobra previa al lanzamiento orbital del cohete, nadie sufrió ningún daño y, hasta la fecha, se desconocía el origen de la anomalía que produjo dicha explosión.
El director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, ha revelado en una publicación de la red social X que la explosión se originó en la válvula principal de oxígeno de uno de los motores BE-4 y que la causa fue confirmada mediante la recuperación del hardware y las inspecciones posteriores.
La compañía de Jeff Bezos realizó pruebas exhaustivas de componentes y de encendido de motores para comprender mejor el fallo y definir las medidas correctivas, por lo que están «realizando pequeñas modificaciones a la válvula que pueden ser rápidamente retroajustadas a los motores existentes». Además, continúan «trabajando en el análisis restante de fallos» para fabricar el hardware actualizado, que estará listo para finales de agosto.
El lanzamiento tenía previsto colocar 48 satélites de Amazon en órbita baja terrestre como parte del proyecto Kuiper, además, habría sido el mayor despliegue de Amazon para seguir formando una constelación de más de 3.200 satélites y proporcionar internet de alta velocidad a distintas partes del planeta —como hace Starlink, la compañía de Elon Musk—.
«El equipo está avanzando a velocidad récord»
El cohete New Glenn, desarrollado durante más de una década, es una pieza central de los planes de Blue Origin para competir en el mercado de lanzamientos espaciales y desplegar satélites comerciales, incluidos proyectos vinculados a la red de internet satelital de Amazon. Por lo tanto, la explosión de mayo afectó al calendario de las próximas misiones previstas.
Los daños en la plataforma de lanzamiento LC-36 fueron considerables, lo que amenazó con retrasar futuras misiones del vehículo espacial. Además, dado que LC-36 es actualmente la única plataforma operativa para los lanzamientos de New Glenn, esta afectación severa en la infraestructura mantiene al cohete fuera de servicio durante un período de tiempo prolongado.
No obstante, el propio Jeff Bezos ha dado a conocer en una publicación de la red social X que «el equipo está avanzando a velocidad récord» en la plataforma para que el cohete Blue Origin vuelva a despegar lo antes posible.


