Ecuador entregó este miércoles a Perú la presidencia pro tempore de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para el periodo 2026-2027, con la «convicción» de que el país vecino «dará continuidad a una agenda orientada a profundizar la integración, fortalecer la cooperación y atender los desafíos comunes».
Así lo manifestó el ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, Roberto Kury, quien le deseó «éxitos» a Perú en el desarrollo de la agenda que se ha planteado para este nuevo periodo.
La ceremonia de traspaso se realizó en la sede de la Cancillería ecuatoriana, en Quito, a donde llegaron ministros y delegaciones de Bolivia, Colombia y Perú, además del secretario general de la CAN, Gonzalo Gutiérrez.
Durante la jornada se reunieron los cancilleres y también los titulares de los ministerios de la Producción, quienes hablaron de la importancia de la integración productiva, del fortalecimiento del comercio y de la oportunidad que cada país puede ofrecer a los demás integrantes para acercarlos a otros mercados.
Informe de gestión de Ecuador
Además, el canciller Kury presentó un informe de gestión en el que informó sobre las acciones y planes que Ecuador impulsó en el año en temas de seguridad, comercio, tecnología, salud, entre otros.
Tras esa exposición, Kury entregó al ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Carlos Espá, una bandera de la CAN, como símbolo de traspaso de la presidencia.
«Perú recibe la presidencia pro tempore con el compromiso de consolidar y profundizar los avances alcanzados y trazarnos nuevas metas», dijo Espá frente a las delegaciones de los cuatro países.
Añadió que esta presidencia pro tempore llegaba con «el ánimo de imprimir un renovado impulso político a la integración andina que acerque la integración» a la ciudadanía y que «promueva una mayor competitividad» en las economías.
Retos y objetivos de Perú
Además, resaltó la «oportunidad política inmejorable» ante la que, dijo, se encuentra ahora la CAN, con la «coincidencia» de «nuevos mandatos» y «la creciente convergencia de visiones y prioridades» entre los países, en referencia a los mandatarios de derecha que gobiernan las cuatro naciones.
Mencionó que «Perú orientará su presidencia a traducir esta voluntad política en resultados concretos en beneficio de la ciudadanía».
El canciller Espá presentó las principales líneas de acción en las que trabajará Perú, como la seguridad regional y la lucha contra las amenazas transnacionales, con foco en el narcotráfico y la minería ilegal; la gestión de riesgo de desastres y la sostenibilidad ambiental, y la integración fronteriza.
Además, afirmó que buscarán fortalecer la institucionalidad y el relacionamiento internacional, la transformación digital, innovación y competitividad y la cultura e identidad andina.
Durante el periodo que concluyó, Ecuador y Colombia estuvieron inmersos en una guerra comercial impulsada por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, que exigía al vecino país mayor implicación en la lucha contra el narcotráfico en la frontera.
La guerra comercial, que incluyó aranceles de hasta el 100 % y otras medidas, inició en enero y terminó en junio pasado tras la mediación de la CAN.


