El dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Guido Gómez Mazara advirtió este domingo a la dirección de esa organización sobre los riesgos que representan las actividades proselitistas anticipadas, el uso de recursos públicos para promover aspiraciones políticas y las presiones sobre funcionarios y militantes para respaldar determinadas candidaturas con miras a las elecciones de 2028.
En una carta fechada el 13 de octubre y dirigida al presidente del partido, Luis Abinader, así como a los demás integrantes de la Dirección Ejecutiva, Gómez Mazara reclama la adopción de reglas que impidan convertir las instituciones públicas en instrumentos de promoción de proyectos políticos particulares.
Resalta legitimidad de aspiraciones presidenciales
El dirigente reconoce la legitimidad de las aspiraciones presidenciales, pero advierte que su manejo inadecuado puede provocar perturbaciones internas y generar rechazo entre sectores de la sociedad que perciban una desatención de las responsabilidades gubernamentales.
En su comunicación, cuestiona que se desarrollen actividades proselitistas durante las jornadas de trabajo de los funcionarios, se utilicen maniobras para obtener adhesiones y se estimulen ataques personales contra quienes compiten por posiciones dentro de la organización.
También censura que se pretenda utilizar el aparato estatal como patrimonio de determinadas corrientes políticas.
«Desarrollar aspiraciones de cualquier naturaleza en el marco de horarios destinados al buen desempeño gubernamental, utilizar maniobras incorrectas para garantizar adhesiones, confundir la gestión con un botín personal, estimular ataques personales contra competidores y destinar recursos públicos a narrativas fantasiosas nos devuelve a episodios del pasado reciente que nos comprometimos a no repetir», señala.
Uno de los aspectos más críticos de la carta se refiere a las presiones que, según plantea Gómez Mazara, pueden ejercerse desde las instituciones públicas para favorecer a determinados aspirantes presidenciales.
Considera particularmente grave que las simpatías políticas se conviertan en condiciones para acceder a privilegios o recibir un trato favorable de organismos que deben servir a toda la ciudadanía.
«Convertir simpatías legítimas por las aspiraciones de 2028 en criterios de exclusividad y privilegio para quienes las comparten, dando a las instituciones destinadas a servirles a todos un carácter excluyente y de adhesión cuasi obligada, constituye un acto de aberración que debe ser abordado desde la institucionalidad partidaria«, expresa.
Ante esa situación, solicita formalmente que el tema sea incluido en la agenda de la próxima reunión de la Dirección Ejecutiva del PRM, con el propósito de establecer un protocolo que regule las actividades de promoción interna realizadas fuera de los plazos previstos en la legislación electoral.
Gómez Mazara advierte que la ausencia de reglas podría transmitir a la ciudadanía una imagen de desenfreno partidario, con consecuencias para la organización y el Gobierno.
En otro pasaje, recuerda que las victorias electorales del PRM en 2020 y 2024 estuvieron vinculadas a circunstancias políticas que sus dirigentes no deberían olvidar, particularmente los errores que condujeron a la derrota de sus adversarios.
Sostiene que ninguna mayoría electoral puede considerarse permanente y que los ciudadanos suelen castigar a quienes anteponen sus intereses particulares a las obligaciones públicas.
«Creer que las mayorías electorales son eternas o que los triunfos representan un pasaporte para la complacencia ciudadana configura un manual de equivocaciones torpemente repetido por aquellos que menosprecian el sentido de la historia«, señala.
La comunicación concluye con un llamado a la prudencia y a la humildad de la dirigencia oficialista.
«Estamos a tiempo. Ojalá la prudencia y la humildad nos acompañen», expresa Gómez Mazara.


