La basura espacial engloba todos los objetos artificiales que permanecen en órbita alrededor de la Tierra sin cumplir ninguna función, como satélites fuera de servicio o fragmentos de cohetes. Estos residuos son el resultado de la actividad humana en el espacio y continúan orbitando incluso después de que las misiones hayan finalizado, por ello, preocupan a la comunidad científica desde hace años porque existe una probabilidad del 26% de que entren a la atmósfera.
No obstante, para frenar dicha situación, existen ideas que intentan reducir los desechos que amenazan a nuestro planeta, como una tecnología española que ayudará a capturar satélites moribundos, un método de rastreo que localiza la caída de escombros y, ahora, un enjambre de robots autónomos que podría ayudar con la eliminación activa de desechos espaciales.
Esta última iniciativa mencionada forma parte del experimento de Star-bots, un equipo de estudiantes de la Universidad de Bolonia (Italia) que fue seleccionado por el Programa de Experimentos de la Academia de la Agencia Espacial Europea (ESA) para obtener orientación técnica sobre dicho proyecto. Acorde a la información compartida por la ESA en su blog oficial, dicha innovación es un grupo de robots autónomos que puede colaborar en la retirada de basura espacial, siendo una técnica que consiste en capturar objetos que ya no funcionan y modificar sus trayectorias para dirigirlos de nuevo hacia la atmósfera terrestre, donde se desintegran.
Así lo explica Carlo Dallara, miembro del equipo: «Nuestro experimento consiste en un enjambre de cinco robots que, en conjunto, rodean y siguen un objeto que gira sin control. Para probar nuestro sistema, utilizamos una combinación de plataformas robóticas reales y virtuales, que deben funcionar de forma autónoma. Este enfoque nos permite simular el comportamiento de un enjambre a gran escala, manteniendo la retroalimentación del hardware robótico real».
La basura espacial sigue aumentando
En septiembre de este año, la ESA dio a conocer que las medidas de mitigación de la basura espacial están en aumento, aunque reconoce que los equipos deben ser «más rápidos, más consistentes y más fiables» porque, de lo contrario, estarán dejando a las futuras generaciones con «un alto precio que pagar por cualquier actividad en el espacio».
Esto significa que, a pesar de las medidas de mitigación, la ESA está observando un crecimiento neto de la basura espacial. «Esto, sumado al aumento de satélites y constelaciones activas que se lanzan y su nivel de riesgo estimado, provoca que el efecto descontrolado del síndrome de Kessler se manifieste mucho antes«, apunta la ESA.


