Durante una emergencia como la dana que afectó a Valencia en octubre de 2024, conocer con rapidez qué zonas han quedado inundadas, qué carreteras están cortadas o qué infraestructuras pueden estar afectadas resulta fundamental para organizar la respuesta. La tecnología espacial puede proporcionar información sobre grandes extensiones de territorio, incluso en lugares a los que los equipos de emergencia todavía no han podido acceder.
Con este objetivo, España prepara un nuevo servicio que permitirá elaborar mapas de inundaciones en menos de dos horas desde su activación. El proyecto se denomina RESEMS (Regional Satellite Emergency Management Service) y estará liderado por Telespazio Ibérica, compañía perteneciente a Leonardo Space, que ha sido seleccionada por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Española (AEE) para desarrollarlo.
El sistema está pensado para apoyar a los servicios de Protección Civil y a las autoridades encargadas de gestionar emergencias provocadas por fenómenos meteorológicos extremos. Su finalidad es transformar los datos obtenidos desde el espacio en información que permita evaluar los daños y decidir dónde es más urgente intervenir.
Según explica Telespazio, los mapas «ayudarán a delimitar las zonas inundadas, identificar infraestructuras potencialmente afectadas, evaluar la evolución del fenómeno y priorizar los lugares en los que deben concentrarse los recursos de emergencia».
Satélites, inteligencia artificial y datos meteorológicos
Para conseguirlo, RESEMS combinará imágenes procedentes de diferentes constelaciones de satélites con información meteorológica y algoritmos de procesamiento automatizado basados en inteligencia artificial. Es decir: el proyecto no contempla el lanzamiento de nuevos satélites, sino que aprovechará las capacidades de observación de la Tierra que ya existen.
Entre los equipos con los que se propone contar están los satélites que obtienen imágenes ópticas y aquellos equipados con radares de apertura sintética, conocidos como SAR. Estos últimos serán especialmente importantes durante episodios de lluvias intensas, ya que pueden observar la superficie terrestre tanto de día como de noche y obtener información incluso cuando hay nubes, a diferencia de las cámaras ópticas, que dependen de la luz. Los radares SAR utilizan señales de microondas para analizar la superficie.
El servicio incorporará también información y previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y, con todos estos datos, elaborará mapas en menos de dos horas desde la activación del servicio, según han anunciado las empresas y organismos implicados.
Estará operativo previsiblemente en 18 meses
El desarrollo de RESEMS tendrá una duración de 18 meses y, según la previsión comunicada por Telespazio, el servicio estará operativo una vez completado ese periodo.
Antes deberá superar una fase de validación en colaboración con el Institut Cartogràfic Valencià (ICV) y otros participantes. Para ello, se realizará un ejercicio de simulación de inundación en el que se evaluarán tanto la utilidad de los mapas generados como los tiempos de respuesta del sistema.
El proyecto forma parte del Programa de Tecnología de Apoyo General (GSTP) de la ESA, dentro de una iniciativa dedicada al desarrollo de tecnologías espaciales para responder a fenómenos climáticos extremos. Aunque inicialmente se ha diseñado para el este de España, una de las regiones especialmente expuestas a episodios de lluvias torrenciales e inundaciones, su arquitectura permitirá adaptarlo a otros territorios mediante la incorporación de información meteorológica, cartográfica y geográfica local.


