Las bandas armadas que se encuentran en la aduana de Haití, a solo dos kilómetros del cruce fronterizo de Malpase en Jimaní, no representan una amenaza para República Dominicana, aseguró el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre. El funcionario llamó a la población a mantener la calma y garantizó que la situación es un conflicto interno entre autoridades haitianas y comerciantes, sin implicaciones para el territorio dominicano.
Durante un recorrido de supervisión por los principales puntos fronterizos —Pedernales, Independencia, Elías Piña y Dajabón— Fernández Onofre reafirmó que las Fuerzas Armadas continúan firmes en su rol de proteger la soberanía nacional. El recorrido concluyó en el muro perimetral de la zona fronteriza, donde el ministro felicitó a los militares por su trabajo y reiteró el compromiso del gobierno con la seguridad nacional.
Acompañado por altos mandos del Ejército y del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), Fernández Onofre arengó a las tropas y aseguró que la frontera está «más segura que nunca». Reafirmó que una de las prioridades del gobierno es culminar y ampliar el muro para preservar la estabilidad en la zona.
En paralelo, se supo que el empresario Erik Prince, conocido por fundar Blackwater, ha estado colaborando con el gobierno haitiano en operaciones encubiertas para combatir pandillas mediante el uso de drones y contratistas estadounidenses. Aunque algunos funcionarios estadounidenses están al tanto de esta cooperación, no se conocen los términos del acuerdo ni resultados concretos, ya que no se ha anunciado la captura o eliminación de ningún objetivo relevante.


