Si los Toros vuelven a caer este domingo, no habrá mañana para los romanenses, ya que tendrían que ganar todos los partidos restantes para conquistar el campeonato.
Sin embargo, antes del juego 3 de la final, en el conjunto afirman que no hay pánico, no hay presión, y aferrarse a la mística batalladora que los ha llevado a la final es la clave que los mantiene unidos, confiados de que regresarán en la serie.
«Nosotros como profesionales, nos olvidamos del standing, y usaremos al máximo nuestras capacidades para lograr el objetivo», dijo el dirigente Víctor Estévez a Diario Libre.
El capataz de la tropa taurina entiende que lo único que pueden controlar es la preparación y en el enfoque antes de cada partido. Lo demás, debe verse en el terreno.
«No se le puede meter a la final, más afán del que ya tiene. Nuestros muchachos tienen la mente donde tienen que tenerla, y nuestro objetivo es ganar esos dos partidos que nos separan de ellos, y empatar la final dijo.»
Jugadores «sin presión»
Bryan de la Cruz, que ha sido el buque insignia del equipo durante toda la temporada, asegura que las dos suspensiones no le han restado al enfoque.
«Esto es béisbol. Que estemos abajo 0-2, es simplemente parte del juego. Ni las suspensiones, ni los resultados, nos quitan las ganas de competir y darlo todo», sentenció el recién premiado Jugador Más Valioso de la temporada regular 2025-26.
Mientras que para Eloy Jiménez, seleccionado como MVP del pasado round robin, las dos suspensiones consecutivas del fin de semana, lejos de ser un desenfoque, han ayudado a los Toros a tomar un descanso necesario.
«Para nadie es un secreto que estos viajes entre la capital y La Romana son incómodos, no queríamos un receso forzado, pero nuestro ánimo y nuestro enfoque, están intactos», señaló.
Para el toletero Eric Filia, estar abajo los dos primeros partidos de la serie, no es algo nuevo, ni es una situación que le ha impedido proclamarse campeón a lo largo de su carrera.
» Estuve abajo en series finales, tanto en la preparatoria como en el universitario, y en otros niveles del profesionalismo, y gané. Aquí no hay pánico. Y me gusta que somos un equipo cercano a Dios. Oramos juntos, antes y después de cada partido, y eso de verdad es algo especial», indicó el que ha sido uno de los bates más calientes del equipo en la seminal.


