La aerolínea estadounidense American Airlines rebajó este jueves sus previsiones de beneficios para 2026 en medio de la subida de los precios del combustible por la guerra en Oriente Medio y pronosticó un aumento de más de 4,000 millones de dólares en gastos relacionados con su encarecimiento.
La compañía, una de las principales aerolíneas de Estados Unidos, estima una pérdida ajustada por acción de 0.40 dólares, hasta llegar a unas ganancias de 1.10 dólares por título, en el ejercicio fiscal de 2026.
El pasado enero, la empresa había pronosticado que obtendría unas ganancias por acción de entre 1.70 y 2.70 dólares este año.
La empresa también dijo prever un aumento de más de 4,000 millones de dólares en gastos relacionados con el encarecimiento del combustible para aviones.
El director ejecutivo de la compañía, Robert Isom, se mostró optimista y dijo en una entrevista con CNBC que la empresa se va a recuperar: «La clave para ello reside en el equilibrio entre la oferta y la demanda. Actuaremos con rapidez para adaptar nuestros vuelos si es necesario».
La aerolínea desglosó hoy sus resultados del primer trimestre, cuando obtuvo unos ingresos récord de 13,900 millones de dólares y rebajó su deuda a 34,700 millones de dólares, el nivel más bajo de deuda de la compañía desde mediados de 2015.
Rentabilidad moderada
En el comunicado, Isom recalcó que la empresa espera una rentabilidad moderada para 2026, «suponiendo que se mantenga la actual curva de precios futuros del combustible«.
American Airlines resaltó además en la nota que su negocio depende en gran medida del precio y la disponibilidad de combustible para aviones.
«Periodos prolongados de alta volatilidad en los costes del combustible, el aumento de su precio o interrupciones significativas en el suministro podrían tener un impacto negativo significativo en la demanda de los consumidores, nuestros resultados operativos y nuestra liquidez», destacó.
Ante la subida de los precios del combustible por la guerra en Irán, que empezó el pasado febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel a esa nación, los precios del combustible se han encarecido y algunas aerolíneas, como United Airlines o ahora American Airlines, han reducido sus previsiones de ingresos o recortado su capacidad.


