Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santo Domingo.– El presidente de Rizek Vidal Recycler’s, Jorge E. Rizek, afirmó este lunes que el hallazgo de alimentos, medicamentos y artículos de uso personal que, tras ser desechados en el vertedero de Duquesa, reaparecen en el mercado, responde a la evasión de responsabilidades en la cadena comercial y a la débil fiscalización de las autoridades.
El caso surge luego de que autoridades desmantelaran un centro clandestino en el sector Los Cazabes, en Santo Domingo Norte, donde fueron incautadas más de 18 mil unidades de productos vencidos, falsificados y de procedencia ilícita, así como más de seis toneladas de carne en estado de descomposición.
De acuerdo con los informes oficiales, los artículos eran recolectados en el vertedero de Duquesa y posteriormente destinados a su comercialización, representando un grave riesgo para la salud pública. Durante el operativo, también se ocuparon medicamentos introducidos de manera irregular, productos de higiene vencidos, cosméticos adulterados y bebidas alcohólicas falsificadas.
Para el experto en gestión de residuos, el problema no comienza en el vertedero, sino mucho antes, en la cadena de producción y distribución.
“El error es pensar que esto inicia cuando los productos llegan a Duquesa. Aquí hay una responsabilidad que empieza con fabricantes, distribuidores y comerciantes que no están cumpliendo la ley”, explicó.
Rizek se refiere a la Ley 225-20 sobre gestión integral de residuos sólidos, la cual establece el principio de responsabilidad extendida del productor. Bajo este marco, las empresas que introducen productos al mercado deben garantizar su correcta disposición final, especialmente cuando se trata de artículos vencidos o peligrosos.
Sin embargo, en la práctica, esta normativa enfrenta serias debilidades. Según el especialista, muchas empresas optan por evadir los costos asociados a la destrucción adecuada de mercancías, trasladando los desechos al vertedero mediante métodos informales.
“Por ahorrarse dinero, pagan a camiones para que lleven estos productos a Duquesa, cuando deberían contratar gestores autorizados que los destruyan mediante trituración o incineración”, señaló.
El experto también destacó la falta de fiscalización por parte de las autoridades, lo que permite que estos residuos, una vez en el vertedero, sean recuperados y reinsertados en el mercado informal.
Aunque reconoció el papel de los llamados “buzos”, personas que buscan materiales reutilizables en los vertederos para subsistir, Rizek evitó responsabilizarlos directamente.
“No se puede satanizar a quienes buscan sobrevivir. El problema real es estructural: falta de control, evasión de responsabilidades y ausencia de supervisión efectiva”, sostuvo.
En el caso específico de productos farmacéuticos, artículos de higiene y otros desechos no orgánicos, enfatizó que estos requieren un manejo especial que debe ser garantizado por fabricantes o distribuidores, no por los comercios minoristas.
Asimismo, insistió en que los supermercados deben implementar procesos de devolución de productos próximos a vencerse hacia sus suplidores, evitando que estos terminen en vertederos sin control.
Rizek concluyó que el país cuenta con el marco legal necesario, pero carece de aplicación efectiva.
“La ley existe. Lo que falta es voluntad para hacerla cumplir. Mientras eso no ocurra, este tipo de situaciones seguirá repitiéndose”, advirtió.
La publicación Del Supermercado a Duquesa… y de vuelta al Supermercado apareció primero en El Día.


