La evacuación de los 11,000 marineros atrapados en la región del Golfo Pérsico tras el cierre del estrecho de Ormuz debería tardar «unas semanas«, estimó el miércoles el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), el panameño Arsenio Domínguez, en una entrevista con la AFP.
Preparada desde hace tiempo por esta agencia de la ONU encargada de la seguridad marítima, la operación debe permitir que los 600 barcos inmovilizados desde el inicio de la guerra puedan finalmente salir de la región.
«Algunos buques transitaron ayer (martes) por la tarde por el estrecho de Ormuz, justo después del anuncio», precisó Domínguez.
«Se trata de un proceso progresivo. Con un poco de suerte, la siguiente fase será alcanzar alrededor de 50 barcos por día, pero todavía necesitaremos unas semanas antes de poder completar realmente la evacuación de todos los marineros», añadió.
El plan de la OMI prevé contactar individualmente con cada barco para dar instrucciones de salida, en coordinación con las autoridades costeras.
La operación en curso no prevé ningún dispositivo de escolta ni apoyo militar, insistió el secretario general de la OMI.
La evacuación de las tripulaciones debe realizarse por dos rutas distintas —una a lo largo de las costas de Omán y otra junto a las de Irán—, diferentes del paso tradicional establecido por la OMI en 1968 dentro del sistema de separación del tráfico marítimo.
Un protocolo de seguridad
«Hemos recibido información de que hay minas en la ruta habitual de navegación, que debe ser asegurada antes de poder utilizarse», precisó el panameño.
En el protocolo de acuerdo firmado la semana pasada entre Teherán y Washington, Irán se comprometió a desminar la zona en un plazo de treinta días.
- Francia y Reino Unido han propuesto en las últimas semanas participar en la seguridad del estrecho de Ormuz dentro de una coalición de unos cuarenta países, especialmente aportando medios de desminado.
- El estrecho, por el que normalmente transita el 20% del petróleo crudo y del gas natural licuado del mundo, fue cerrado por Irán después de ser atacado por Estados Unidos e Israel, desde el 28 de febrero pasado.
Irán levantó este bloqueo como parte del acuerdo firmado con Estados Unidos la semana pasada.
El cierre del estrecho durante el conflicto provocó un aumento de los precios mundiales del petróleo y obstaculizó el transporte de energía y de materias primas esenciales, como los fertilizantes.


