El jugador de la selección de Egipto, Mostafa Ziko, criticó este martes la actuación arbitral del partido en el que su equipo cayó eliminado del mundial tras sufrir una rápida remontada ante Argentina, que fue capaz de revertir un 0-2 en apenas 13 minutos para imponerse por 3-2 y llevarse el billete a los cuartos de final.
En declaraciones posteriores a la finalización del encuentro, el jugador egipcio, que anotó el 0-2 en el minuto 67 y vio como el VAR le anuló previamente otro tanto al determinar que existía falta sobre un futbolista argentino en el inicio de la jugada del gol, felicitó a Argentina por el pase a la siguiente ronda y afirmó que «el torneo estuvo amañado».
«No necesitaron nada más… el árbitro fue injusto, injusto, injusto, injusto. La Copa está dirigida hacia Argentina«, señaló el atacante egipcio visiblemente decepcionado.
Estas explosivas declaraciones, sumadas a los insistentes reclamos de su cuerpo técnico, han instalado un denso debate en las redes sociales sobre el criterio arbitral y el presunto favoritismo hacia el vigente campeón del mundo en las instancias de eliminación directa.
Así fue su mundial
Egipto tuvo una histórica y memorable actuación en el Mundial 2026, superando todas las expectativas tras clasificar de forma invicta en las eliminatorias africanas.
Dirigidos por la leyenda local Hossam Hassan, «Los Faraones» quedaron encuadrados en un exigente Grupo G, donde iniciaron su andadura con un valioso empate 1-1 frente a la experimentada Bélgica.
El momento cumbre de la primera fase llegó en la segunda jornada, cuando el equipo liderado por Mohamed Salah remontó para vencer 3-1 a Nueva Zelanda, sellando de manera oficial la primera victoria de toda su historia en las Copas del Mundo tras una sequía histórica de 92 años.
Tras cerrar su participación grupal con un cerrado empate 1-1 ante Irán, el combinado norafricano avanzó invicto como segundo de grupo a la ronda de dieciseisavos de final por primera vez en sus anales futbolísticos.
En esa instancia de eliminación directa, Egipto se midió a Australia en una batalla táctica de alta intensidad que finalizó empatada 1-1 en el tiempo reglamentario.
En la decisiva tanda de penales, el guardameta Mostafa Shobeir se convirtió en la figura al detener los cobros clave, permitiendo que su país ganara 4-2 y lograra un inédito boleto a los octavos de final.


