La socióloga Rosângela Lula da Silva, esposa del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, negó tener pretensiones electorales y afirmó que le gustaría tener una «vida de pareja normal» cuando su marido finalmente se retire de la política.
«No soy candidata a nada ni pretendo serlo», afirmó la primera dama de Brasil, conocida popularmente como Janja, en una entrevista que concedió en la noche del lunes al diario ‘Folha de São Paulo‘ y al portal de noticias UOL.
La socióloga se refirió así a las versiones según las cuales su activo trabajo como primera dama y sus campañas en defensa de las mujeres buscan proyectarla políticamente para poder convertirse en sucesora de Lula.
De acuerdo con Janja, en caso de que el líder progresista sea reelegido en las presidenciales de octubre próximo, el objetivo al final de su posible cuarto mandato, en enero de 2031, es tener «una vida de pareja normal«.
«Creo que mi marido tiene una responsabilidad ahora, que es conducir al país en las próximas elecciones, y, si todo sale bien, tener otros cuatro años de mandato. Después de eso, quiero realmente vivir mi vida de mujer casada y que podamos viajar tranquilos. Aún no vivimos eso. No tuvimos luna de miel ni tuvimos una vida normal de una pareja normal», dijo.
Descarta que el PT se quede sin líder
La socióloga descartó que el Partido de los Trabajadores (PT) pueda quedar acéfalo y sin candidatos presidenciales viables cuando Lula ponga fin a su carrera política.
«Creo que el partido es el que tiene la responsabilidad de construir ese nombre, porque esa responsabilidad está quedando mucho en el regazo del presidente Lula«, dijo.
La primera dama atribuyó los ataques que sufre regularmente y las críticas de que realiza gastos exorbitantes en sus viajes al exterior para acompañar al gobernante a una estrategia política para intentar afectar a su marido.
«Es más fácil que me ataquen a mí que al presidente de la República. Eso es un dato; un hecho. Forma parte de la estrategia política de la extrema derecha y no tengo cómo combatirla«, dijo.
Afirmó que las críticas sobre sus viajes no tienen en cuenta el trabajo que realiza en el exterior y los compromisos institucionales que ha asumido como responsable por impulsar un Pacto contra el Feminicidio mediante la cooperación internacional.
- «Ese asunto de la gastadera en el exterior es un claro ejemplo de la misoginia pura que flota en las redes sociales«, agregó.
- Janja aprovechó la entrevista para manifestar su solidaridad a dos de las principales opositoras de Lula, la ex primera dama Michelle Bolsonaro y la senadora ultraderechista Damares Alves, por los ataques machistas que han sufrido en los últimos días.
Sobre ataques en redes sociales
«Primero que todo, quiero expresarles mi solidaridad. No podemos soltarle la mano a ninguna mujer agredida sin importar su campo ideológico», afirmó Janja.
La esposa del expresidente Jair Bolsonaro viene sufriendo ataques en las redes sociales desde que divulgó un vídeo en el que manifestó que hasta ahora no ha hecho nada para apoyar la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro por haber sido «humillada» por su hijastro.
«Nosotras (en el campo progresista) ya nos identificamos con eso y tal vez las mujeres más conservadoras están comenzando a entender eso ahora, después de esos ataques. Lo que ocurrió solo refleja la necesidad de que el Congreso apruebe el proyecto de ley que endurece las penas contra la misoginia», afirmó.


