El canciller argentino, Pablo Quirno, descartó este miércoles que los roces diplomáticos con Brasil provocados por las palabras del presidente Javier Milei en una reciente visita a San Pablo puedan conducir a una ruptura diplomática entre ambos países.
«No hay posibilidad alguna de que de nuestro lado la relación se rompa«, dijo el canciller en declaraciones a Radio Mitre.
Milei participó el sábado en San Pablo en un mitin político del candidato de la derecha a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro, en el que se refirió al presidente brasileño, Inácio Lula da Silva, como «presidiario» y «ladrón».
«Dejamos la disputa electoral y la diferencia ideológica en ese marco. No la trasladamos al plano institucional. Esperamos que el embajador (de Brasil) retorne al país lo antes posible», agregó el canciller.
El gobierno de Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires «por las ofensas proferidas» por el presidente argentino.
Luego de esa medida diplomática, Milei acusó sin pruebas «al gobierno de Brasil» de financiar una supuesta «campaña antiargentina«.
Funcionarios del gobierno de Brasil repudiaron las afirmaciones del presidente argentino.
«Tenemos que enmarcar este episodio en una serie de episodios que vienen ocurriendo por diferencias políticas e ideológicas entre Milei y Lula. Vemos el mundo de una manera totalmente diferente», dijo el canciller argentino.
Lula y Milei han mantenido una fría relación desde que este último llegó a la presidencia en diciembre de 2023.
Aunque compartieron citas internacionales, nunca han mantenido una reunión bilateral a pesar de ser socios en el bloque Mercosur y de que Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas.
El martes el vocero presidencial argentino, Adrián Ravier, sostuvo que «no es la idea que esto afecte las relaciones comerciales bilaterales«.
«Siempre hubo insultos de ambos lados«, dijo Ravier en conferencia de prensa en la casa de gobierno.


