Nueva York recibe una buena noticia y una mala al mismo tiempo.
Mientras Carlos Rodón se prepara para regresar este martes a la rotación de los Yankees frente a los Baltimore Orioles, el equipo tendrá que prescindir nuevamente de Max Fried, quien fue colocado en la lista de lesionados de 15 días debido a la misma molestia que ya lo había mantenido fuera durante buena parte de la temporada.
Rodón volverá al montículo después de más de un mes de ausencia. El zurdo no lanza en un partido de Grandes Ligas desde el 28 de junio y fue enviado a la lista de lesionados el 3 de julio por inflamación en el codo izquierdo. Su regreso se produce después de completar dos aperturas de rehabilitación, una con Triple-A Scranton/Wilkes-Barre y otra con Double-A Somerset.
En su última actuación de preparación, Rodón dejó señales alentadoras: trabajó 4.1 entradas sin permitir carreras, concedió apenas dos hits y ponchó a siete bateadores. El lanzador de 33 años también recibió inyecciones de plasma rico en plaquetas como parte de su proceso de recuperación.
El regreso llega en un momento importante para Nueva York. Los Yankees comenzaron la semana ocupando el primer puesto de comodín de la Liga Americana y a 5.5 juegos de los Tampa Bay Rays, líderes de la División Este. La serie en Baltimore representa, por tanto, una nueva oportunidad para intentar recortar terreno y consolidar su posición en la pelea por la postemporada.
Pero mientras Rodón regresa, Fried vuelve a detenerse.
El tres veces seleccionado al Juego de Estrellas había regresado el 22 de julio después de perderse dos meses por un hematoma óseo en el codo izquierdo. Desde entonces había realizado cinco aperturas y permitido una carrera o menos en cuatro de ellas. Su salida más reciente, el 13 de agosto contra los Seattle Mariners, fue otra muestra de su buen momento: cinco entradas, cinco hits y apenas una carrera en una derrota por 1-0.
Así va su 2026
Fried, de 32 años, tiene marca de 4-4 y efectividad de 2.81 en 15 aperturas esta temporada, con 79 ponches y 27 boletos. Su ausencia representa un golpe importante para una rotación que ha tenido que adaptarse durante buena parte del año a distintas lesiones.
Aun así, el pitcheo continúa siendo el principal respaldo de los Yankees. Pese a las bajas de Fried, Rodón y Gerrit Cole en distintos momentos de la campaña, Nueva York lidera las Grandes Ligas con una efectividad colectiva de 3.26 y también encabeza las estadísticas de sus abridores con 3.38.
- Ahora la apuesta vuelve a estar sobre Rodón. Su regreso no soluciona todos los problemas de la rotación, pero sí le ofrece a Nueva York un brazo experimentado en un momento en el que cada apertura comienza a tener mayor peso.
Los Yankees no pueden darse el lujo de esperar a que su rotación esté completamente sana. La temporada avanza, la carrera por los playoffs se intensifica y, mientras unos regresan, otros vuelven a la lista de lesionados. En Baltimore, Rodón tendrá la misión de demostrar que está listo para ayudar a un equipo que necesita estabilidad más que nunca.


