Es posible que muchas personas no lo sepan, pero los mapas no son completamente neutrales. Durante siglos, los países han trazado fronteras y elegido nombres para representar su propia visión del mundo. La diferencia es que ahora esas decisiones caben en el bolsillo y se pueden ver a golpe de clic.
Y es que las grandes plataformas cartográficas no muestran necesariamente el mismo planeta a todos sus usuarios. Un territorio, una frontera o una masa de agua puede recibir un nombre distinto dependiendo del país desde el que se abra la aplicación. Es justo lo que acaba de ocurrir con el lago Ontario. Google Maps ha comenzado a mostrarlo como ‘Lake America’ (lago América) a los usuarios de Estados Unidos después de que la Administración de Donald Trump modificase su denominación oficial estadounidense, afirmando que EE. UU. realiza una aportación mayor que Canadá a la protección, la seguridad y la actividad económica de los Grandes Lagos.
En Canadá continúa apareciendo como ‘Lake Ontario’, mientras que los usuarios del resto del mundo encontrarán los dos nombres. Google vuelve así a aplicar la misma fórmula que ya utilizó en 2025 con el golfo de México.
Los de Mountain View han confirmado el cambio en una publicación oficial. La compañía explica que actualiza los topónimos de Maps cuando se modifican en las fuentes gubernamentales que emplea como referencia. En Estados Unidos, una de esas fuentes es el Geographic Names Information System (GNIS), la base de datos federal de nombres geográficos. Después de que el sistema sustituyese ‘Lake Ontario’ por ‘Lake America’, Google comenzó a desplegar el cambio.
Google explicó en 2025 que, en su aplicación móvil, determina el país mediante datos proporcionados por el sistema operativo, entre ellos la tarjeta SIM, la red y la configuración regional. En la versión web tiene en cuenta la región seleccionada en los ajustes de búsqueda y, si el usuario no ha escogido ninguna, la ubicación del dispositivo.
El aspecto más tecnológico de la polémica va más allá del nombre que aparece al abrir Maps. Google suministra mapas y datos geográficos a miles de empresas, administraciones y desarrolladores que integran sus servicios en páginas web y aplicaciones. Por este motivo, la modificación también ha terminado apareciendo en sitios canadienses que utilizan la infraestructura cartográfica de Google.
Mapas incluidos en páginas canadienses populares o en plataformas localizadoras de establecimientos llegaron a mostrar ‘Lake America’, según informó Global News. El Gobierno provincial anunció una revisión de sus webs para comprobar que todas identificasen correctamente el lago Ontario, pero el incidente demuestra el alcance que puede tener una actualización de este tipo: Google no solo decide qué ven los usuarios dentro de su aplicación, sino que sus datos alimentan otros servicios y pueden propagar automáticamente una denominación a páginas que no han tomado ninguna decisión editorial sobre ella.
Ante toda esta controversia, y especialmente tras la publicación por parte de Trump de un vídeo hecho con IA cambiando el nombre del lago, la reacción por parte del primer ministro de Ontario, Doug Ford, no tardó en llegar e instaló un gran cartel con el mensaje ‘Lake Ontario. Now and forever’ (‘lago Ontario, ahora y siempre’).
Google ya hizo lo mismo con el golfo de México
El cambio del lago Ontario no es una excepción ni estrena una nueva política. Google ya siguió el mismo procedimiento en 2025, cuando Trump ordenó que el golfo de México pasase a llamarse ‘golfo de América’ dentro de la nomenclatura federal estadounidense. La compañía anunció que esperaría a que la modificación apareciese en el GNIS. Una vez actualizada la base de datos, Google Maps incorporó el nuevo nombre.
Los usuarios estadounidenses comenzaron a ver ‘golfo de América’, los mexicanos mantuvieron ‘golfo de México’ y en los demás países aparecieron ambas denominaciones. Es el mismo reparto que Google utiliza ahora con el lago Ontario.
Trump también recuperó entonces el nombre monte McKinley para Denali, el pico más alto de Norteamérica. En ese caso, al tratarse de una montaña situada íntegramente en Alaska, Google aplicó la nueva denominación de forma global.
La personalización territorial de Google Maps no evitó, sin embargo, el conflicto diplomático con México. El Gobierno de Claudia Sheinbaum envió una carta al consejero delegado de Google, Sundar Pichai, para pedir que corrigiese la zona identificada como ‘golfo de América’. México argumentó que ‘golfo de México’ es una denominación histórica aceptada internacionalmente y registrada en los índices de la Organización Hidrográfica Internacional. También defendió que una decisión de Estados Unidos no podía rebautizar por sí sola toda una masa de agua.
En aquella ocasión, además, Apple tardó muy poco en seguir a Google. Después del cambio del golfo de México, la compañía de Tim Cook comenzó a mostrar ‘golfo de América’ en Apple Maps para los usuarios estadounidenses. Microsoft también terminó adoptando la nueva denominación en Bing Maps.
Este precedente abre la puerta a que Apple haga lo mismo con el lago Ontario. Por ahora, sin embargo, Apple Maps continúa mostrando ‘Lake Ontario’ incluso en Estados Unidos y la compañía no ha comunicado si piensa modificarlo.


