Emiratos Árabes Unidos (EAU), uno de los aliados de Estados Unidos más perjudicados por la guerra en el golfo Pérsico, pidió este lunes una «solución realista y sostenible» con un «mapa de ruta» para poner fin al conflicto tras el reciente bombardeo estadounidense sobre una base iraní y la respuesta de Irán contra EAU y Jordania.
«El estado de ni guerra ni paz no puede ser una solución sostenible, y la política de atacar a los Estados del golfo Pérsico y a Jordania ha demostrado ser un fracaso», así se expresó en su cuenta en X el asesor diplomático del presidente emiratí, Anwar Gargash.
«Lo que se necesita actualmente son soluciones políticas realistas y sostenibles que aborden las dimensiones políticas y económicas de la crisis, empezando por superar la escalada y restablecer la navegación normal en el estrecho de Ormuz«, cerrado por Irán desde el inicio del conflicto a finales de febrero, añadió.
Solución del conflicto
Gargash destacó asimismo que una solución «sostenible» del conflicto «debería conducir a un enfoque más realista que vaya más allá del memorando de entendimiento, que no logró elaborar una hoja de ruta práctica y aceptable».
Ese memorando de entendimiento fue firmado por EE. UU. e Irán a mediados de junio con el objetivo de poner fin a las hostilidades, garantizar la libre navegación por Ormuz y abrir una negociación más amplia sobre el programa nuclear iraní. Además, daba a las partes un plazo de 60 días para negociar un pacto definitivo.
No obstante, no logró consolidar esos objetivos, ya que unos diez días después de su firma se hablaba de los primeros ataques cruzados, con acusaciones recíprocas de violación del alto el fuego y nuevos incidentes contra buques en Ormuz.
En julio, Washington dio por terminado el pacto tras la reanudación de los bombardeos, mientras la Guardia Revolucionaria iraní volvió a cerrar el estrecho, y EE. UU. restableció un cerco naval sobre Irán.
- La escalada continuó con la puesta en práctica por EE. UU. hace una semana de la operación «paria económico» contra Irán, y en la pasada madrugada anunció haber bombardeado objetivos iraníes vinculados a minas marinas en la isla iraní de Larak, en tanto el país persa afirmó haber respondido con ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en Jordania y EAU.
Esos dos países árabes, aliados de Washington, aseguraron que sus sistemas interceptaron ocho misiles y un dron, respectivamente, lanzados por Irán hacia sus territorios, sin informar de víctimas o daños.
EAU es uno de los países árabes del Golfo más perjudicados económicamente por la guerra y el cierre de Ormuz, que es la vía por la que exporta su petróleo y gas al mundo, al igual que Catar, Arabia Saudí y Kuwait.
Por esa vital vía marítima pasaba antes de la guerra una quinta parte de las exportaciones mundiales de energía.


