El presidente estadounidense, Donald Trump, se reunirá el martes con representantes del sector de refinación de petróleo en plena guerra con Irán, y tras anunciar un acuerdo para adueñarse de parte de las reservas de hidrocarburos de Venezuela, informó la Casa Blanca.
El precio del combustible en Estados Unidos se mantiene bajo tensión ante los reiterados incidentes militares con Irán y la confusa situación en el estrecho de Ormuz, el paso clave para una quinta parte de la producción petrolífera mundial.
Trump anunció el pasado viernes un acuerdo para una enorme participación estadounidense en las reservas de petróleo de Venezuela, cuyo líder Nicolás Maduro fue derrocado por fuerzas estadounidenses en enero.
Los republicanos temen que los votantes los castiguen en las cruciales elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, después de que los altos precios de la gasolina hayan elevado drásticamente el costo de vida.
«El presidente se reunirá con líderes del sector para colaborar en las mejores formas de aumentar la capacidad de refinación, liberar aún más el dominio energético estadounidense a lo largo de toda la cadena de suministro y reducir los precios para el pueblo estadounidense», dijo la portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, en un comunicado enviado a la AFP el lunes.
Las conversaciones son «especialmente oportunas ahora que incrementamos el flujo de crudo venezolano hacia las refinerías estadounidenses«, dijo por separado un responsable de la Casa Blanca.
La cita del martes con las petroleras
La Casa Blanca no publicó una lista de las compañías que asistirán a la reunión del martes, pero señaló que incluirá una «mezcla de pequeñas, medianas y grandes refinerías y distribuidoras«.
- Trump dijo el viernes que el acuerdo, que calificó como el más grande de la historia, otorgaría a Estados Unidos el control mayoritario de 65,000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano.
Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo. El gobierno de Delcy Rodríguez ha operado bajo una intensa presión y estrecha vigilancia por parte de la administración Trump desde que Estados Unidos derrocó y capturó al gobernante de largo tiempo Maduro.
Trump espera que el petróleo venezolano pueda compensar la interrupción causada al suministro mundial de crudo por la guerra con Irán que lanzó junto con Israel hace seis meses.
Estados Unidos e Irán intercambiaron fuego el domingo por primera vez en un mes en medio del estancamiento del conflicto.
Irán asegura que mantiene cerrado el estratégico estrecho de Ormuz, desmentido repetidamente por Trump, que a su vez asegura que aplica en un contrabloqueo naval total contra Irán.


