SpaceX tiene la mirada puesta en el próximo vuelo de su megacohete para demostrar a la industria espacial que es capaz de transportar astronautas a la Luna dentro del programa Artemis de la NASA y, a largo a plazo, completar futuras misiones tripuladas a Marte.
Tras completar con éxito un ensayo de lanzamiento, Starship despegará el próximo lunes 28 de septiembre a las 14:15 hora española peninsular y, por primera vez en su historia, completará aproximadamente seis órbitas alrededor del planeta durante un vuelo de casi diez horas.
Para conseguir este hito, Starship primero realizará una maniobra para situarse en órbita y, posteriormente, utilizará uno de sus motores Raptor para iniciar el descenso. Una vez que el equipo de control de vuelo haya comprobado que los sistemas críticos cuentan con la redundancia necesaria, la nave continuará con la maniobra de entrada y completará al final de la misión una última maniobra de desorbitación que le permitirá amerizar de forma controlada en el océano Pacífico.
No obstante, pese a que SpaceX señala en su página oficial que «el objetivo principal será realizar con éxito el lanzamiento, el ascenso, la separación de etapas, la maniobra de recuperación del propulsor y el aterrizaje en un punto situado en alta mar en el Golfo de América», el vuelo de prueba todavía está pendiente de recibir la correspondiente aprobación regulatoria, según ha dado a conocer la compañía de Elon Musk en una publicación de la red social X.
Con este lanzamiento, SpaceX busca poner a prueba nuevas capacidades de Starship y acercar el vehículo a operaciones cada vez más complejas. Además, el vuelo servirá para comprobar cómo responde la nave durante las distintas fases de la misión, desde su llegada a la órbita hasta el regreso controlado a la Tierra.
SpaceX tiene previsto cumplir con estos otros objetivos
SpaceX ha introducido varias modificaciones en el propulsor Super Heavy con el objetivo de mejorar el filtrado de los motores y aumentar la fiabilidad de su reencendido mediante cambios en el software.
Por otro lado, la misión también tendrá un hito importante para Starlink, ya que Starship desplegará por primera vez 26 satélites de la generación V3, diseñados para incrementar la capacidad de la constelación y mejorar la velocidad de conexión que reciben los usuarios.
Asimismo, el vuelo permitirá comprobar las mejoras aplicadas al escudo térmico de Starship para reducir los posibles daños durante el lanzamiento y el regreso a la Tierra. Entre ellas se encuentran nuevos sistemas de fijación para impedir que las losetas de las zonas más expuestas se desprendan y modificaciones destinadas a corregir los problemas detectados en anteriores vuelos. También, se probará losetas curvas en diferentes puntos del vehículo y se utilizará por primera vez dos piezas recuperadas de otra nave.


