La ONU confirmó que recibió una carta de Wilson Joseph, alias Lanmò San Jou, líder de la banda armada haitiana 400 Mawozo, quien pidió la mediación internacional para un diálogo de paz, tras la llegada a Puerto Príncipe de más de 2,000 soldados salvadoreños que buscan a cuatro militares de ese país desaparecidos tras ser atacados por pandillas.
«Hemos recibido una carta con la firma del señor Wilson Joseph de ‘Gwoup Rebel 400’ dirigida a la atención del secretario general«, António Guterres, informó la víspera el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, al responder preguntas sobre Haití, según recogen este martes medios locales haitianos.
No obstante, el funcionario aclaró que la recepción de la carta no implica un reconocimiento de su autor ni un respaldo a su contenido.
En la misiva, Wilson Joseph dice que desde agosto pasado ha manifestado su disposición a «una solución pacífica a la crisis nacional, concretamente mediante la apertura de un diálogo entre las fuerzas internacionales presentes en Haití y el grupo 400 Mawozo», en aparente referencia a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, sigla en inglés), creada hace un año por mandato de la ONU.
Plantea que incursión dispuesta por Bukele puede traer más violencia
Según Joseph, las «amenazas» del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, contra las bandas criminales para que entreguen a sus cuatro militares que se considera fueron secuestrados, pueden llevar a un aumento de la violencia.
- En sus declaraciones sobre la carta del jefe criminal haitiano, el portavoz de la ONU reiteró que todas las operaciones de seguridad en el país, tanto las realizadas bajo el marco de la GSF como las ejecutadas por las autoridades haitianas y sus socios, deben respetar el derecho internacional, incluidos los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
«Las Naciones Unidas tienen conocimiento de las informaciones sobre el despliegue de personal militar salvadoreño adicional en Haití. La gran mayoría de estos efectivos no forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y, por tanto, quedan fuera del ámbito del mandato y de los mecanismos de información de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas«, agregó Dujarric.
Asimismo, subrayó que la transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para mantener el respaldo internacional y garantizar la protección de la población.


