¿Por qué se celebra el Día de Acción de Gracias?

La mayor fiesta de Estados Unidos no es la Navidad ni Nochevieja, es el Día de Acción de Gracias que se celebra desde hace siglos. El Thanksgiving se realiza la cuarta semana desde noviembre y data su origen desde 1621.

¿Cómo se celebra?

El Día de Acción de Gracias en Estados Unidos es más importante que Navidad, Nochevieja o Halloween. Millones de personas viajan enormes distancias para reunirse con sus seres queridos el cuarto jueves de noviembre -está previsto que este año haya 55 millones de desplazamientos-. Para aquellos familiares que se ven tarde, mal, y nunca, compartir durante tres días en casa de padres o hermanos es un escenario propicio para el drama. Tanto así que el cine y la televisión han recurrido en incontables ocasiones a esta festividad para narrar una historia. Hanna y sus hermanas, Rocky (1976) o Beethoven: Uno Más De La Familia, son algunos ejemplos. Las series han hecho lo propio estrenando un capítulo especial de Thanksgiving la cuarta semana de noviembre. En 2017, el episodio de Master of None dedicado a la fecha ganó el premio de mejor guion de comedia. Un grandioso pavo sobre la mesa y reencuentros en el pueblo natal suelen marcar la pauta de la fiesta más popular de EE UU.

¿Cuál es el origen?

En 1620 un grupo de colonos británicos llegó en barco a Plymouth (Massachusetts). Era un centenar de separatistas que buscaba dónde practicar libremente su fe o la prosperidad del Nuevo Mundo. Más de la mitad murieron durante el primer invierno. Cuando llegó la primavera, los sobrevivientes bajaron de la embarcación y los indígenas Wampanoag los ayudaron a cosechar la tierra y sobrevivir. En esos tiempos las comunidades indígenas celebraban en otoño los éxitos de la recolecta agrícola. Por lo que en noviembre de 1621, cuando salió la primera cosecha de maíz de los peregrinos, el gobernador de la colonia Plymouth, William Bradford, organizó una cena en la que participaron noventa nativos americanos, según su propio relato y el del separatista Edward Winslow, publicado bajo el título Mourt’s Relation. Los orígenes de la tradición se basan en los testimonios de los dos testigos oculares que escribieron al respecto: Bradford y Winslow.

¿Cuál es la polémica?

Los nativos americanos y los primeros colonos vivieron en una relativa paz durante una década. Pero entre 1630 y 1642 llegaron hasta 25.000 británicos al Nuevo Mundo, con la intención de apropiarse de las tierras. Las autoridades coloniales encontraron justificación para matar a la mayoría de los hombres de la tribu pequot y esclavizar a las mujeres y sus hijos. En toda Nueva Inglaterra se vieron brutales disminuciones de población indígena. Se estima que 300.000 nativos americanos murieron por la violencia desatada, y todavía fueron más los desplazados, según el ensayo del escritor Dennis W. Zotigh, de la tribu Kiowa, y especialista del Museo Nacional del Indio Americano del Smithsonian. Para gran parte de la comunidad indígena la fiesta de Acción de Gracias es un día de luto que antecede al día Nacional de la Herencia de los Indios Americanos.

¿Cuándo se hizo oficial?

En 1789, el primer presidente estadounidense, George Washington, proclamó el 26 de noviembre como un día nacional para agradecer y celebrar el fin de la Guerra de Independencia entre las 13 colonias y Reino Unido, y la nueva Constitución federal. No fue hasta el 3 de octubre de 1863 que el Gobierno del presidente Abraham Lincoln declaró oficialmente el último jueves de noviembre un día festivo por Acción de Gracias, expresando su gratitud por una victoria fundamental del ejército de la Unión en la batalla de Gettysburg. Durante la Guerra Civil Lincoln instó a los estadounidenses a pedir a Dios que curara las “heridas de la nación”.

¿Qué es el perdón del pavo?

A pesar de que según los escritos el primer Día de Acción de Gracias hubo sobre la mesa carne de venado, langosta, pescado, aves silvestres, almejas, ostras, anguila, maíz y calabaza, el protagonista indiscutido de la celebración es el pavo. Mientras las familias cocinan uno – se suelen vender cerca de 50 millones de pavos-, el presidente estadounidense se encarga de perdonarle la vida a dos de estas aves silvestres. La tradición la inició el presidente Harry Truman en 1947, aunque no fue hasta 1989, con George H. W. Bush, que se convirtió en una tradición en la Casa Blanca en respuesta a las protestas de los animalistas. Este año el presidente Donald Trump tenía que elegir entre Pan o Mantequilla, y decidió indultar a este último, aunque afirmó que también perdonaba a la otra ave.

Fuente: Elpais.com