Muchas personas terminan ganando kilos de más por culpa de ciertos hábitos. En este caso hablaremos de algunos hábitos nocturnos. ¡Toma nota para evitarlos!
No te cepillas los dientes: cepillarte los dientes antes de ir a dormir puede frenar el antojo de ir a comer algo y frenar el impulso.
No cenas en la mesa: al cenar mirando una película, no prestas atención a lo que comes y el mensaje que el estómago envía al cerebro es confuso, pudiendo demorar más en entregar el mensaje de saciedad.
Pantallas: si abusas del uso de las pantallas antes de ir a dormir, puede puede alterar la producción de melatonina, hormona responsable de regular el sueño. Un sueño poco saludable también ayuda a subir de peso.
Picantes: los picantes y las frituras tienen gran cantidad de calorías que no van a quemarse durante la noche, a la vez que aportan demasiada grasa.
No cenas: el estómago entra en una especie de modo de reserva y el metabolismo se pone mucho más lento para evitar el consumo energético, lo que hace que no quemes grasas. Además, te despertarás con más hambre y comerás de más.


