Destino idílico para turistas, Costa Rica ha sido históricamente una de las democracias más sólidas del continente. Pero hoy el narcotráfico tiene en jaque su reconocida tranquilidad.
Aquí cinco cosas a saber de este pequeño país centroamericano de 5.2 millones de habitantes, que el domingo elegirá presidente y diputados para los próximos cuatro años.
Sin ejército
Pese a ubicarse en una región conflictiva, Costa Rica mantiene una estabilidad democrática desde su única guerra civil de 44 días en 1948. Ese año proscribió su ejército, una rareza en el mundo.
Su tradición pacífica fue reconocida en 1987 con el Premio Nobel de Paz al entonces presidente Óscar Arias, gestor de los acuerdos que pusieron fin a cruentas guerras civiles en Centroamérica.
Con larga tradición de asilo, actualmente acoge a cientos de miles de nicaragüenses que han huido de la represión y falta de libertades en el país vecino, gobernado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Pero su buena imagen se ha empañado con casos de corrupción y la penetración del narcotráfico, incluso en esferas del Estado.
Tasa de homicidios casi triplica media mundial
Antes uno de los países más seguros del continente, Costa Rica cerró 2025 con una tasa de 17 homicidios por cada 100.000 habitantes (casi el triple de la media mundial) por la violencia criminal.
País verde
Costa Rica, donde la protección del medioambiente es política de Estado, tiene liderazgo en foros climáticos internacionales.
Sus 51.100 km2 solo representan el 0.03% de la superficie del planeta, pero albergan el 6% de la biodiversidad mundial, según cifras oficiales.
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Un 25% del territorio son reservas protegidas y la cobertura forestal ronda el 58%. Tiene selvas exuberantes en sus playas; bosques secos, nubosos y húmedos; cinco volcanes activos y una vasta vida silvestre.
El 99% de su generación eléctrica es de fuentes renovables, principalmente agua, geotermia y viento.
¡Pura vida!
En el ránking del Informe Mundial de la Felicidad que lidera Finlandia, ocupa el sexto puesto y es el primero «más feliz» de América Latina.
La expresión «¡Pura vida!», lema nacional, es prácticamente una actitud y se usa para saludar, despedirse, agradecer o decir que todo está bien, aunque no lo esté.
Sus costas del Pacífico y el Caribe son destino de jubilados extranjeros, especialmente estadounidenses, y en la Península de Nicoya (norte) está una de las cinco «Zonas Azules» del mundo, lugares con alta concentración de longevos.
Los costarricenses suelen hablar con diminutivos, de ahí que se llamen a sí mismos «ticos» y a su país «Tiquicia«.
Caro y desigual
Imán para amantes de la naturaleza, el ecoturismo es uno de sus motores económicos.
En 2025 ingresaron al país 2,9 millones de turistas, mayoritariamente estadounidenses, según el Instituto Costarricense de Turismo.
Costa Rica integra la exclusiva Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y su PIB crecerá 3.6% en 2026, el sexto mayor aumento de América Latina, de acuerdo con el Banco Mundial.
Aunque la pobreza bajó del 18% en 2024 al 15.2% en 2025, está entre los seis países latinoamericanos más desiguales en el índice Gini y es el segundo más caro después de Uruguay.
Retroceso en derechos
Nación conservadora, Costa Rica no es un Estado laico, sino confesional católico. Pero ha sido progresista en temas sociales y garante de derechos civiles.
Es el único país centroamericano donde es legal el matrimonio igualitario y reconoce a la comunidad LGTBI derechos de empleo e identidad.
Pero en los últimos cuatro años de gobierno conservador hubo retrocesos. Restringió el aborto terapéutico a riesgo de muerte para la mujer, y eliminó programas de sexualidad en los colegios.
En 2025, el gobierno recibió y recluyó en una instalación de una zona remota a unos 200 migrantes deportados por Estados Unidos, lo que fue denunciado por oenegés como una violación de derechos humanos.


