América Latina y el Caribe, una «región que lo tiene todo pero le falta mucho», le llegó «la hora dejar de administrar el fracaso» y de actuar en pos de un «regionalismo posible» guiado por el pragmatismo, un paso vital para afrontar el nuevo orden hacia el que avanza el mundo, afirmaron este miércoles jefes de Estado y de Gobierno de la región reunidos en Panamá.
Esta fue la reflexión central de los mandatarios de Panamá, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, Jamaica, y del gobernante electo de Chile durante sus discursos en la inauguración de la segunda edición del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por el banco de desarrollo regional CAF.Unión más allá de las ideologías
América Latina y el Caribe, con 615 millones de habitantes y una marcada desigualdad y baja productividad, tiene la obligación de superar la fragmentación alimentada por posiciones ideológicas y avanzar hacia una coordinación que le permita en primer lugar darle mejor vida a sus ciudadanos y también ser un actor relevante, con voz audible en el mundo, señalaron los mandatarios.
El presidente brasileño y referente de la izquierda latinoamericana, Luiz Inácio Lula Da Silva, criticó que los países de la región permitieron que las «disputas ideológicas» se impusieran, dijo que doctrinas como el bolivarianismo son «insuficientes» y que el modelo de la Unión Europea es «inviable» en esta parte del continente americano, y habló de un «regionalismo posible» que busque combatir la pobreza y la desigualdad.
«Han fallado Gobiernos de todos los signos, y esto es transversal (…) ha llegado la hora de cruzar fronteras, no sólo ideológicas, sino también nacionales», afirmó asimismo el presidente electo de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, que pidió «una cooperación duradera, efectiva y sin complejos» para superar la situación.
El nuevo orden mundial
En el mundo «se está buscando un nuevo orden internacional, más alejado del idealismo y más cercano a la diplomacia realista«, dijo el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, que alertó sobre un escenario de «imposición del poder fáctico de cada país» que «rompe el equilibrio ante las inmensas asimetrías que existen».
«Somos parte de una región estratégica, productora de alimentos, con reservas hídricas, con la mayor biodiversidad, con abundancia de minerales y también de recursos renovables», recalcó Mulino, y en ese contexto pidió a la región «conformarse como un bloque único, pues solo así tendrá poder de negociación y poder concreto ante posibles amenazas».
- En un mundo marcado por la incertidumbre, «necesitamos recurrir al diálogo para entender las transformaciones y orientarlas», destacó el mandatario de Guatemala, Bernardo Arévalo.
«Hoy el hemisferio sur, hoy Latinoamérica, tiene que tomar la decisión de participar y ser parte del mando y de las fuerzas geopolíticas y geoeconómicas para la transformación a nivel mundial, tomemos las decisiones, eso es lo que hay que hacer», agregó por su parte el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz.
El potencial de crecimiento
«La vulnerabilidad no es nuestro destino. Nuestra región posee lo que el mundo necesita y de manera incrementada», dijo el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, que pidió a la región profundizar los nexos económicos y mostrarse al mundo como «un hemisferio coherente«.
Si los países trabajan juntos, Latinoamérica puede crecer cerca del 5 %, por encima de las predicciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.
«América del Sur y el Caribe tienen cuatro veces más potencial de energías limpias que lo que en un año demanda la matriz energética de los Estados Unidos», destacó el gobernante de Colombia, Gustavo Petro, que propuso a la región «un pacto fundamental por la vida y la libertad en las Américas».


