Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Por Samuel Matos Emenegildo.
La crisis de escasez de combustibles que experimenta en este momento la República de Cuba y la política desarrollada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump hacia la citada isla plantean un nuevo capítulo en la histórica rivalidad política cubano-estadounidense y pone de manifiesto hechos que encuentran su explicación en la ciencia económica.
Los derivados del petróleo juegan un rol muy importante en el desenvolvimiento de la vida en Cuba, como sucede también en República Dominicana. La ausencia de combustibles, genera trastornos, no sólo en el área de transporte, sino en la producción de alimentos, servicios de educación, salud y el uso de las tecnologías de información y comunicación (TIC). Diversos reportes indican de incrementos de apagones en las últimas semanas en toda la isla de Cuba con el consecuente deterioro en la calidad de vida de sus habitantes.
La República de China, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, manifestó este martes 10 de febrero de 2026, que “el país está dispuesto a apoyar firmemente a Cuba frente a los problemas que padece por escasez de combustibles”, según reporte de la cadena CNN. Esta declaración del gigante asiático es interesante. Ahora bien, es necesario ver cómo se desarrollará este apoyo, ya que esta potencia es un importador neto de petróleo. Asimismo, los países de América productores de petróleo que podemos considerar aliados ideológicos de Cuba, exceptuando a Venezuela (producción petrolera en manos de Estados Unidos en este momento) y México (muy dependiente del comercio con Estados Unidos), son Brasil y Colombia. Sin embargo, hasta el momento, no hay anuncios oficiales de que Petrobras (principal empresa petrolera brasileña) ni Ecopetrol (principal empresa petrolera colombiana) tengan previsto suministrar crudo o productos derivados a Cuba.
La República Dominicana, sin habérselo propuesto, puede resultar beneficiada de la crisis de combustibles en Cuba, dada la condición de ofrecer bienes sustitutivos respecto a los productos turísticos, así también como en el suministro de combustibles, especialmente en el avtur (aviation turbine fuel), como lo señalan reportes periodísticos de que reconocidas líneas aéreas que se abastecerán en suelo dominicano. De hecho, en el pasado, también la República Dominicana ha salido beneficiada cuando se han producido tormentas que han afectado las infraestructuras turísticos y de comunicación de países como México, Puerto Rico y Cuba, competidores directos de la República Dominicana en ese sector. Lo contrario también ha sucedido, cuando ha sido Quisqueya la que ha resultado afectada. La economía nos enseña que dos bienes son sustitutivos o sustitutos entre ellos, si cuando el precio del bien A aumenta o el bien desaparece, la demanda del bien B aumenta, ya que los consumidores cambian a la alternativa más económica o a la existente, como es el caso, fenómeno conocido como elasticidad cruzada positiva de la demanda.

Hay que dar seguimiento a la situación cubana. Las crisis en el suministro de combustibles pueden degenerar en situaciones sociales convulsas e impredecibles. Por lo pronto, el régimen cubano deberá emplearse muy a fondo para enfrentar desafíos que podrían superar su capacidad de respuesta con la desventaja de no tener, al menos en el corto plazo, aliados en condición de suministrarle crudo y ver reducida su capacidad de acción como resultado de la disminución de una de sus principales fuentes de divisas, como lo es el turismo. Atentos a la tierra de Martí.
La publicación Crisis cubana, elasticidad cruzada positiva y beneficio dominicano apareció primero en El Día.


