El Museo Británico desmintió este lunes que haya eliminado la palabra Palestina de las exposiciones sobre el antiguo Oriente Medio tras recibir quejas de una asociación de abogados proisraelíes por el uso del término para describir regiones y civilizaciones que existían antes de su acuñación.
Un portavoz del Museo Británico precisó que el cambio de las etiquetas en los mapas y paneles informativos sobre Oriente Medio no se hizo en respuesta a las recientes inquietudes planteadas por Abogados del Reino Unido para Israel (UKLFI), como sugería inicialmente el diario ‘The Telegraph‘, sino que se actualizaron el año pasado.
«Para las galerías de Oriente Medio que muestran mapas de regiones culturales antiguas, el término ‘Canaán’ es relevante para el Levante meridional a finales del segundo milenio a. C.», comentó.
En esta línea, el portavoz dijo que la institución se rige por la terminología de la ONU para los mapas que muestran fronteras modernas, como Gaza, Cisjordania, Israel y Jordania, y se refiere a «palestino» como «identificador cultural o etnográfico cuando corresponde».
Planes de remodelación
El Museo Británico alude, en cambio, a la pérdida de neutralidad del término Palestina como razón de peso para la sustitución de las etiquetas, que están siendo revisadas como parte de los planes de remodelación de estas galerías.
Según la institución, si bien Palestina estuvo establecido en la literatura como designación neutral para la zona del sur del Levante desde finales del siglo XIX, hoy en día para muchas personas el término ya no es neutral y puede entenderse en referencia a un territorio político, razón por la que se usa la terminología de la ONU como referencia.
La polémica salió a la luz tras un articulo de ‘The Telegraph‘, en el que afirmaba que en algunas de las piezas de su exposición se habían modificado los carteles para eliminar las referencias a Palestina, citando a las quejas de UKLFI como principal motivación.
En una carta al director del museo, Nicholas Cullinan, la asociación de abogados proisraelí afirmó que «aplicar un solo nombre -Palestina- retrospectivamente a toda la región, a lo largo de miles de años, borra los cambios históricos y crea una falsa impresión de continuidad.»
«Además tiene el efecto multiplicador de borrar los reinos de Israel y Judea, que surgieron alrededor del año 1000 a. C., y de replantear los orígenes de los israelitas y el pueblo judío como si se derivaran erróneamente de Palestina. La terminología elegida en los artículos descritos anteriormente implica la existencia de una región antigua y continua llamada Palestina», añadió el grupo.


