Las tres empresas distribuidoras de electricidad (EDE) no lograron encontrar el pasado 2025 el camino para reducir las pérdidas de energía. Lejos de frenarlas y bajarlas, las compañías sufrieron un incremento de 1.4 puntos porcentuales en ese indicador, una situación financiera que obligó al Gobierno a destinar más de 1,600 millones de dólares para cubrir el déficit.
Edeeste, Edesur y Edenorte cerraron en diciembre de 2025 con un promedio de pérdidas de un 38.8 %, superior al 37.4 % que registraron en enero. El deterioro en ese indicador vino acompañado de una menor inversión y un alza en el gasto corriente por parte de esas empresas estatales.
La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este finalizó el año pasado perdiendo poco más de la mitad de la energía que compró. Su nivel de pérdida terminó en un 56.1 %, una cifra que supera en 1.7 puntos porcentuales a la registrada en enero de 2025, cuando fue de un 54.4 %.
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Edesur figuró como la segunda distribuidora con peor desempeño en las pérdidas, acumulando un alza de 1.2 puntos porcentuales en 2025, finalizando con un 31.8 %, superior al 30.6 % de enero, según establece el Informe de Desempeño de las Empresas Eléctricas Estatales, que elabora el Ministerio de Energía y Minas (MEM).
En cambio, Edenorte fue la que registró un menor aumento en el referido indicador, con 0.6 puntos porcentuales. De iniciar el 2025 con un nivel de pérdida de energía de un 25.2 %, la compañía pública cerró en diciembre con un alza de un 25.8 %.
Aumento del subsidio
En los cinco años y medio de gestión del presidente Luis Abinader, las pérdidas en las EDE no han parado de crecer y con ello también el subsidio que se destina desde el presupuesto del Estado para cubrir el déficit.
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En agosto de 2020, cuando Abinader asumió el control del Poder Ejecutivo, las distribuidoras de electricidad perdían el 30.8 % de la energía que compraban, pero que no lograban facturar ni cobrar a sus clientes. La cifra implica que en cinco años y medio ese indicador sufrió un incremento de 8 puntos porcentuales, según las estadísticas del MEM.
El deterioro del indicador se ha traducido en la necesidad de mayores recursos desde el presupuesto público para cubrir el déficit. De 578.6 millones de dólares que destinó el Gobierno en el 2020 para esos fines, la cifra pasó a 1,659.3 millones de dólares el año pasado, un alza absoluta de 1,080.7 millones.
Al compararse con el monto destinado en 2024, cuando ascendió 1,554.6 millones de dólares, los recursos del año pasado implican un crecimiento de 104.7 millones de dólares, un 6.7 % más.
Gasto corriente e inversiones
Sin embargo, no solo las pérdidas de las empresas distribuidoras de electricidad aumentaron el año pasado. El gasto corriente también registró incrementos.
Aunque con una ligera alza, los gastos operativos de las tres EDE pasaron de 452.5 millones de dólares en 2024 a 453.3 millones el año pasado, un incremento de 800 mil dólares, equivalente a un 0.2 %.
En sentido opuesto, el gasto para inversiones sufrió una contracción de un 19.1 % durante el 2025, en comparación con el año anterior. El informe del MEM establece que las EDE destinaron 192.4 millones de dólares en 2025 para esos fines, una reducción de 45.4 millones con relación a los 237.8 millones invertidos en 2024.


