Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santo Domingo.- El cáncer de cérvix o de cuello uterino continúa siendo una de las principales causas de enfermedad en mujeres, siendo el segundo en frecuencia en las mujeres, pese a que puede prevenirse casi en su totalidad con detección temprana y vacunación.
Así lo advirtió el ginecólogo obstetra César del Orbe, especialista del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart), en una entrevista con reporteros de El Día, quien indicó que el principal factor de riesgo es la infección por el virus del papiloma humano (VPH).
También influyen factores como múltiples parejas sexuales y estilos de vida poco saludables. “Es el único cáncer prevenible en su totalidad si se detecta a tiempo”, enfatizó.
Cifras del cáncer de cérvix
De acuerdo con datos del Incart, entre 2023 y 2025 se han detectado 323 casos de cáncer de cuello uterino, de los cuales 110 corresponden al año 2024.
Este tipo de cáncer ocupa el cuarto lugar en diagnósticos dentro del centro, por debajo del cáncer de próstata, el cáncer de mama y los tumores del sistema hematopoyético y reticuloendotelial.
A nivel general, el especialista explicó que el cáncer cérvico uterino se mantiene como el segundo más frecuente en mujeres, solo superado por el cáncer de mama, tanto en el país como a nivel mundial.
Un ejemplo de esto es que para 2022, el Observatorio Global del Cáncer (GCO) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), registró 662,301 de cáncer de cérvix, ocupando la octava posición del ranking y de esa cantidad murieron 348,874, lo que lo sitúa en el noveno lugar en mortalidad.
En el caso específico de República Dominicana, para ese año la GCO reportó unos 967 casos nuevos, lo que equivale al tercero en incidencia por debajo del cáncer de próstata y de mama.

Papanicolau y detección temprana salvan vidas
En cuanto a la detección, el especialista señaló que la prueba de Papanicolau sigue siendo accesible y fundamental en República Dominicana.
Además, manifestó que existen métodos más avanzados como el Papanicolau de base líquida y pruebas biomoleculares para detectar el VPH, aunque su acceso aún es limitado.
Detectar lesiones premalignas permite tratamientos simples y menos invasivos, como seguimiento médico, crioterapia o conización, es decir, extirpación en forma “cónica” de la parte externa del cuello del útero.
Sin embargo, cuando el diagnóstico ocurre en etapas avanzadas, se requieren tratamientos más agresivos como quimioterapia, radioterapia o cirugías radicales, con menor probabilidad de curación.
Vacuna contra el VPH: la principal herramienta de prevención
Del Orbe insistió en que la vacuna contra el VPH es la estrategia más efectiva para prevenir el cáncer cervicouterino.
Esta se aplica de forma gratuita en el sistema público a niñas y niños entre 9 y 14 años y recientemente el Ministerio de Salud Pública inició la inoculación con el fármaco nonavalente.
Esta nueva vacuna protege contra nueve tipos del Virus del Papiloma Humano: 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58, ampliando la cobertura frente a infecciones que pueden provocar diversos tipos de cáncer, especialmente el cáncer de cuello uterino.
No obstante, alertó que los mitos, la desinformación y la resistencia a las vacunas limitan su alcance.
“Muchas veces las campañas no tienen la suficiente divulgación, lo que genera desconfianza”, sostuvo.

El especialista reiteró la necesidad de fortalecer la educación en salud, promover la vacunación y acudir a chequeos ginecológicos periódicos.
Subrayó que la combinación de prevención, vacuna y diagnóstico temprano puede evitar que más mujeres lleguen a etapas avanzadas, donde los tratamientos son más complejos, costosos y menos efectivos.
La publicación Más de 300 casos de cáncer de cérvix en Incart en 3 años: alertan sobre falta de prevención apareció primero en El Día.


