Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
La asociación de padres del Liceo Hermana Sandra Reyes denunció este viernes las precarias condiciones en las que opera este centro educativo, ubicado en la calle Duarte, en La Victoria, al tiempo que exigió a las autoridades la terminación de un plantel en construcción que, aseguran, lleva años paralizado.
Madres de estudiantes explicaron que el centro educativo funciona actualmente en un local prestado que no reúne las condiciones necesarias para impartir docencia, lo que afecta directamente el proceso de enseñanza-aprendizaje.
María Estela Encarnación señaló que la comunidad dispone de un terreno destinado a la construcción del Liceo Hermana Sandra desde finales del período gubernamental de Danilo Medina, sin que se haya dado continuidad a la obra.
“Tenemos este terreno desde finales del período de Danilo y ni siquiera han podido darle continuidad a la obra. Con este terreno podemos resolver la problemática de que no tenemos un liceo para nuestros niños”, expresó.
Agregó que al terminar de contruirse el nuevo plantel permitiría que los estudiantes puedan cursar todos los niveles del bachillerato en un mismo centro.
“Aquí pueden iniciar desde primero hasta terminar su bachillerato. Le hacemos un llamado al presidente para que nos ayude, ya que son muchas zonas aledañas que necesitan este liceo”, indicó.
Asimismo, resaltó la calidad del personal docente, pese a las limitaciones existentes. “Hay buenos maestros en este centro y muchos niños meritorios. Me gusta cómo trabajan aquí”, sostuvo.

En tanto, padres y comunitarios denunciaron que la obra presenta un avance mínimo. “Tenemos tiempo con un liceo en construcción y ni siquiera una tercera parte está hecha; tenemos solo el inicio”, manifestó Encarnación.
Entre las principales dificultades, señalaron que el centro presenta hacinamiento, falta de ventilación y condiciones inadecuadas para los estudiantes.
Odris Deniz Francisco, estudiante del centro, explicó que las condiciones empeoran cuando se registran lluvias. “Cuando llueve, el agua entra a las aulas y oficinas y daña los pocos recursos que tenemos. No podemos disfrutar del recreo, que es esencial para nosotros”, expresó.

También describió el impacto emocional de la situación. “Me siento muy mal, porque es un ambiente donde uno viene a aprender, pero es muy incómodo y a veces tenemos que irnos temprano”, agregó.
De su lado, Eli Ramírez, presidenta de la comisión de padres, denunció que una cañada cercana representa un riesgo constante para la comunidad educativa.
“Cuando llueve, la cañada se desborda porque las personas tiran basura, y el agua entra a las aulas y oficinas, haciendo el ambiente más incómodo”, explicó.

Ramírez también advirtió que el centro donde operan es prestado por una congregación religiosa, lo que genera incertidumbre.

“El centro es prestado; en cualquier momento pueden pedirlo y tendríamos que entregarlo. Incluso se ha planteado el pago de una mensualidad”, indicó.
Asimismo, subrayó la urgencia de retomar la construcción del nuevo plantel. “Ese centro está en apenas un 15 %, y es lo que nos permitiría salir de aquí y que los niños puedan terminar sus estudios en un lugar digno”, afirmó.
Los comunitarios reiteraron su llamado al presidente de la República y a las autoridades del área de infraestructura escolar para que intervengan de manera urgente.
“Tenemos el terreno, tenemos el proyecto; lo que falta es que se le dé continuidad para que nuestros niños puedan estudiar en condiciones adecuadas”, concluyó Ramírez.
La publicación Denuncian precariedades en centro educativo y exigen terminación de liceo en construcción apareció primero en El Día.


