Los países signatarios del histórico Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) se reunirán en la ONU a partir del lunes en momentos en que las tensiones geopolíticas hacen temer una nueva carrera por la bomba atómica.
Hace cuatro años, en la última conferencia de examen de este acuerdo, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la humanidad estaba «a un malentendido, a un error de cálculo de la aniquilación nuclear».
La situación está lejos de haber mejorado.
«Creo que hay un sentimiento compartido de crisis«, comentó Izumi Nakamitsu, alta representante de la ONU para Asuntos de Desarme.
«Ya no tenemos ningún acuerdo bilateral de control de armas entre las dos mayores potencias nucleares», señaló, en referencia a la expiración en febrero del tratado New Start entre Estados Unidos y Rusia.
«Y estamos empezando a ver un aumento cuantitativo de las capacidades nucleares en todos los Estados con armas nucleares», dijo.
Nakamitsu lamentó que se haya frenado la tendencia al desarme posterior a la Guerra Fría.
Propagación de armas nucleares
El TNP, en vigor desde 1970, ha sido firmado por casi todos los países del planeta, con la excepción de Israel, India y Pakistán.
El Tratado busca impedir la propagación de las armas nucleares, promover un desarme completo y fomentar la cooperación para el uso pacífico de la energía nuclear.
Los nueve Estados dotados de armamento nuclear —Rusia, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte— poseían 12,241 ojivas nucleares en enero de 2025, según el último informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri).
Estados Unidos y Rusia concentran casi el 90 % de las armas nucleares del mundo y, según el Sipri, han llevado a cabo importantes programas de modernización en los últimos años.
China también ha aumentado su arsenal nuclear, indicó el instituto.
El refuerzo de las capacidades nucleares de Moscú y Pekín inquieta a los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), que el viernes lanzaron una señal de alarma.
El presidente estadounidense Donald Trump ha expresado su intención de realizar nuevas pruebas nucleares porque «otros países también lo están haciendo».
Y el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció en marzo un cambio drástico en materia de disuasión nuclear, que prevé un incremento del arsenal atómico (actualmente de 290 ojivas).
Inteligencia artificial
«Es evidente que la confianza se está erosionando, tanto dentro como fuera del TNP«, declaró a la AFP Seth Sheldon, de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN), galardonada con el Nobel de la Paz.
Las decisiones sobre el TNP deben adoptarse por consenso, y las dos últimas conferencias no lograron aprobar declaraciones políticas finales.
El bloqueo en 2015 se debió en gran medida a la oposición de Washington, estrecho aliado de Israel, a la creación de una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio. En 2022, no hubo acuerdo por el rechazo de Moscú a cualquier referencia sobre la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por Rusia.
Este año, la guerra en Ucrania, el programa nuclear de Irán y la guerra allí y el desarrollo del arsenal de Corea del Norte (que se retiró del TNP en 2003) podrían obstaculizar las negociaciones.
Incluso en caso de un tercer desacuerdo consecutivo, el TNP «no va a implosionar de la noche a la mañana», dijo Christopher King, secretario general de la conferencia. Pero existe el riesgo de que «con el tiempo, se desintegre».
La inteligencia artificial (IA) es otro tema sensible en la conferencia que se celebrará hasta el 22 de mayo.
«Todavía no vivimos en un mundo en el que la IA tenga literalmente el dedo en el botón; no tenemos Skynet«, señaló Shelden, en alusión al todopoderoso sistema informático de las películas «Terminator».
«Pero estamos viendo la evolución de un nuevo tipo de distopía en la que la IA forma ya parte de los sistemas nucleares de alerta temprana y de ayuda a la decisión (…), lo que podría aumentar el riesgo de uso accidental o intencional de armas nucleares«, advirtió.


