La candidata derechista Keiko Fujimori aventaja al izquierdista Roberto Sánchez en 5,08 puntos porcentuales con el 19 % de los votos escrutados tras la celebración este domingo de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú.
Con la décima parte de los votos contabilizados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) se lleva el 52,54 % de los votos válidos frente al 47,46 % del escudero y representante del exmandatario Pedro Castillo (2021-2022).
Esto se traduce en 1,963.393 votos para Fujimori y 1,773.597 votos para Sánchez.
La tendencia de los primeros resultados oficiales procede de votos emitidos principalmente en Lima y en otras ciudades, donde la líder del partido fujimorista Fuerza Popular tiene más apoyo, mientras que Sánchez tiene sus mayores apoyos en las zonas rurales, que son normalmente los últimos votos en contabilizarse.
Los sondeos a pie de urna difundidos al cierre de los colegios revelan un ajustado resultado que se definirá por unos pocos miles de votos, al igual que sucedió en las dos elecciones anteriores, donde Fujimori se quedó a las puertas de la Presidencia por apenas 40.000 votos.
Más de 27,3 millones de peruanos estaban convocados a las urnas
De acuerdo con la encuestadora Ipsos, Fujimori recibió un 50,7 % de los votos válidos y Sánchez obtuvo un 49,3 %, mientras que Datum indicó que la candidata del partido Fuerza Popular obtuvo 50,53 % de votos y el candidato de Juntos por el Perú un 49,47 %.
El primero da una diferencia de 1,4 puntos porcentuales entre ambos, mientras que el segundo reduce ese margen a apenas 1,06 %. Ambos sondeos tienen un margen de error de un 3 %, lo que hace que la diferencia en ambos no sea todavía concluyente para poder determinar un ganador para esta elección.
Más de 27,3 millones de peruanos estaban convocados a las urnas para escoger a la opción que gobernará el país para los próximos cinco años (2026-2031), tras una década de inestabilidad política que ha tenido ocho presidentes en diez años, producto de una serie de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento.


