De una nueva actuación para la historia de Lionel Messi al shock de España tras el empate contra la modesta Cabo Verde: la primera jornada de la fase de grupos del Mundial de Norteamérica ha dejado varias lecciones.
Messi sigue en el cielo
La Odisea de Lionel Messi en los Mundiales parecía haber llegado a Ítaca hace cuatro años, cuando levantó el trofeo al cielo de Doha… o eso parecía.
A escasos días de cumplir 39 años, la Pulga ofreció una nueva actuación memorable en la entrada en liza de su sexto y último Mundial.
Con un triplete contra Argelia, Messi puso en pie al estadio de Kansas, tanto por la cifra como por la ejecución de los goles: dos potentes disparos firma de la casa y un remate tras un rebote.
Una actuación con la que, de paso, igualó el récord de máximo goleador en Mundiales, con 16 dianas, del ya retirado alemán Miroslav Klose.
La marca es amenazada por el francés Kylian Mbappé, con 14 tantos, dos de ellos en el debut ante Senegal.
«Al final se trata de una estadística y nada más», dijo Messi tras su actuación.
Lo cierto es que en este punto de su carrera no hay tabla estadística que pueda explicar la genialidad del 10, aunque esos datos y récords cuentan la historia de un jugador que sigue teniendo impacto a escala global.
El lunes, contra Austria, Messi tendrá la ocasión de desempatar con Klose y hacerse con el récord en solitario, fortaleciendo más la opinión de que se trata del mejor jugador de la historia del fútbol.
Ronaldo, inofensivo
Ronaldo saltó al partido entre Portugal y República Democrática del Congo luego de que tres de las mayores estrellas del fútbol actual hubieran brillado en sus primeros encuentros.
Messi con su triplete y Mbappé y Erling Haaland con sendos dobletes lanzaron la carrera por la Bota de Oro, de la que el luso queda descolgado demasiado pronto.
Ronaldo, que desde finales de 2022 juega en el campeonato saudita con el Al Nassr, apenas logró tener impacto en el arranque de su sexta Copa del Mundo, un partido que terminó en empate 1-1 en Houston.
El futbolista de 41 años, que busca alcanzar los 1000 goles anotados entre club y selección, suma ya 10 juegos consecutivos en torneos importantes sin ver portería.
La pelota pasa ahora al tejado de su seleccionador, el español Roberto Martínez, que tendrá que decidir si deja o no como suplente a uno de los jugadores que más ha marcado la historia del balompié.
Cabo Verde y la ampliación
El guardameta caboverdense Vozinha rompió en lágrimas mientras era abrazado por sus compañeros de selección, dejando una de las imágenes de esta primera ronda de partidos.
El archipiélago, de apenas 500.000 habitantes, acababa de lograr un empate sin goles contra España, vigente campeona de Europa.
Se esperaba que el debut de La Roja acabase en goleada en Atlanta, pero los españoles se encontraron contra los guantes del inspirado portero, decidido a hacer historia en el estreno de su país en un Mundial.
El empate también sirvió para calmar las críticas al formato expandido a 48 equipos, entre las que destacaban pronósticos de juegos de bajo nivel y aburridos.
En pleno 2026, la heroica actuación de Vozinha tuvo su eco inmediato en redes sociales, donde pasó de tener 50.0000 seguidores en Instagram a rondar los 13 millones, más que el icono de la NFL Patrick Mahomes o que la estrella de la NBA Victor Wembanyama.
Precios altos, estadios llenos
Las imágenes del Levi’s Stadium de Santa Clara, que este año albergó el Super Bowl, prácticamente lleno durante un partido entre Austria y Jordania, quizás uno de los menos atractivos para los aficionados, da muestra de que el alto precio de los boletos no está espantando a los espectadores.
FIFA anunció que la asistencia de ese encuentro fue de 68.527 personas, una parte de los 281.223 aficionados que el martes asistieron a algún partido, superando así el récord para una única jornada de 277.070 establecido el 28 de junio de 1994… también con Estados Unidos como anfitrión.
Solo tres rojas
En los últimos dos Mundiales, solo se mostraron cuatro cartulinas rojas en todo el torneo, un descenso notable respecto a ediciones previas.
Parecía que esa cifra iba a volar por los aires en esta edición, cuando tres jugadores fueron expulsados en el partido inaugural entre el coanfitrión México y Sudáfrica.
Pero la actuación del referí brasileño Wilton Sampaio parece haber llevado a la FIFA a pedir mayor prudencia a los árbitros a la hora de mostrar rojas.
En los siguientes 23 encuentros ningún otro jugador fue expulsado.


