Un millón de personas -según la organización- ha celebrado este sábado en Madrid el Orgullo 2026, una gran fiesta reivindicativa en la que las personas LGTBI+ han querido levantarse como un muro contra la ola reaccionaria internacional y han advertido que no van a permitir que sus derechos les sean arrebatados.
«¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia» ha sido el lema con el que colectivos de mayores, infancias o inmigrantes, entre otros muchos, han desfilado entre la glorieta de Atocha y la Plaza de Colón entre carrozas, bandas de música, disfraces y muchas banderas, sobre todo la clásica del arcoíris, pero también la de colectivos como el trans.
En la marcha -la mayor de esta naturaleza en Europa y una de las mayores del mundo- se han podido ver pancartas con lemas como «El amor es demasiado bonito como para ser juzgado» o ‘Tu niñx interior está orgullosx de verte libre».
Por parte de las organizaciones convocantes, la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (Felgtbi+), Paula Iglesias, ha advertido de que «la ola reaccionaria internacional que está amenazando nuestros derechos va a seguir avanzando» y ha llamado a la sociedad española y al colectivo a ser «un muro de resistencia».
Manifiesto del Orgullo
También en el manifiesto que se ha leído al final de la marcha, el colectivo ha alertado contra la «ola reaccionaria» que cuestiona sus identidades, les señala como amenaza y normaliza discursos de odio, y ha advertido que no van a permitir ningún retroceso.
«Vivimos un momento decisivo. Nos encontramos ante una ofensiva organizada contra nuestros derechos», comienza el Manifiesto con motivo del Orgullo en el que los organizadores han advertido de que quieren devolverles al armario, borrar sus identidades y convertir el odio en política pública.
- Este es el motivo por el que Iñaki, madrileño de 61 años, lleva 25 asistiendo a estas marchas, y este sábado ha vuelto a hacerlo.
«Todos venimos a reivindicar derechos, y hay gente que además lo celebra, porque es un día de estar a gusto y de celebrar la diversidad y el respeto», explica a EFE. «Es fundamental que no haya retrocesos en los derechos adquiridos«, advierte.
Participación y Reacciones
De manera parecida, Raquel (55) y Elena (53), miembros de la Batucada que Entiende (BQE), explican que llevan ya años acudiendo a esta marcha, y a todas en las que puedan reivindicar sus derechos, y advierten de que para ellas es una manifestación, no tanto una fiesta «como pretenden la comunidad y el ayuntamiento porque sacan mucho dinero», denuncian a EFE.


