El proyecto de reforma policial, cuyo estudio tomó alrededor de siete meses en el Senado, podría ser aprobado por la Cámara de Diputados en apenas una semana, después de que los legisladores acordaran darse un plazo de siete días para conocer la iniciativa remitida por el Poder Ejecutivo.
Durante la sesión de este miércoles, mientras los proyectos eran enviados a análisis, los diputados acordaron enviar el proyecto de ley de la Policía Nacional al estudio de una comisión permanente y como plazo fijo se autoimpusieron el martes como la fecha en la que el informe deberá estar listo.
La nueva ley de la Policía, impulsada desde diciembre del 2025 por el Gobierno, fue acelerada en el Senado tras la muerte del joven Darlin Mercado, a quien un agente policial mató durante una requisa en Herrera.
Con el plazo de los diputados, la reforma policial sería aprobada antes del cierre de la legislatura en el Congreso, prevista para concluir el 26 de julio. Además, se conocería junto a las modificaciones del Código Penal, que ya concentran la atención principal de los legisladores.
Lo que contempla la reforma
Con el objetivo de castigar a los policías abusadores, la reforma ataca el sueldo y su crecimiento profesional de los agentes que cometan infracciones leves o graves.
Si la reforma se aprueba totalmente y se promulga, las infracciones como el abuso de autoridad y las faltas éticas no solo tendrán consecuencias administrativas, sino que conllevarán reducciones salariales y el bloqueo total de ascensos.
La reforma aprobada en segunda discusión define qué conductas se consideran «abusivas» o inaceptables y, en su artículo 155, advierte que el uso de la fuerza debe ser proporcional y que cualquier exceso de coacción oficial configura el delito de abuso de autoridad.
Registros y rasos
Otro de los cambios se encuentra en el artículo 155, que regula las técnicas de actividad policial. En el proyecto original, el texto mencionaba el registro personal de forma general y planteaba el uso de cámaras corporales con carácter informativo, sin establecer sanciones estrictas por su incumplimiento.
Con la modificación aprobada en primera lectura por los senadores, el nuevo artículo prohíbe expresamente que un policía realice «tocamientos en zonas erógenas» o exija al ciudadano desnudarse durante un registro superficial.
La modificación aprobada por los senadores dispone la eliminación del ingreso de nuevos rasos, lo que significa que ya no se reclutarán aspirantes bajo esa denominación y los estudiantes que completen su formación ingresarán directamente con el rango de agente patrullero.
Si el proyecto se aprueba sin trabas ni modificaciones en la Cámara de Diputados, la pieza iría al Poder Ejecutivo para su promulgación u observación.


